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Corazon de segunda mano

Maldición.

Maldición.

Estoy casi convencido de que alguien me ha echado mal de ojo con las mujeres… si todo venía ya funcionando mal, ayer fue para tirarse de los pelos… todo parecía perfecto, la camarera de Picalagarto, un típico café bar (en adelante la llamamos María, aunque este es un nombre ficticio), amor platónico al que nunca había visto fuera de la barra, aparece de repente en Bestiario, un pub clásico del centro donde ponen música de mis tiempos… bailando con unas amigas justo a mi lado. Nos saludamos con un gesto de la mano a distancia, y desde ese momento no podía dejar de pensar que esa chica estaba ahí y que sabía que yo estaba ahí… aunque mis amigos también estarían pensando lo mismo… Era mi oportunidad.

En ese momento aparece una conocida, que iba sola, supuestamente esperando a las amigas, y por educación le ofrezco que se quede con nosotros mientras… ¡máldita la hora! No conseguía quitármela de en medio ni por causalidad, era mi puñetera sombra, y los minutos iban pasando para mi desesperación, inenarrable… pedí ayuda a mis amigos para que la entretuvieran, le lancé indirectas, las amigas nunca llegaron y a mi me jodió mi oportunidad, y encima… pensarían que era mi novia… cuando por fin consigo zafarme un rato, y me acerco al grupo donde estaba María, me coloco al lado con una copa como quien no quiere la cosa… esperando a mis amigos que estaban pidiendo en la barra de al lado, entonces ¿imaginaciones mías o fue real? Yo estaba junto a ellas y de esta chica me separaban dos o tres de las amigas, miro hacia el otro lado, y al volver la vista, ya no había ninguna amiga en medio porque ella estaba bailando justo a mi lado, de perfil a mi ¿se había cambiado de sitio para ponerse a mi lado o quise yo creer que eso había pasado?… y en ese momento, a punto de conocerla… aparece otra conocida… una chica algo deforme físicamente y con problemas para caminar, lo que provoca la burla a sus espaldas de la gente, pero a la que conocí hace años, y siempre saludo, porque es buena persona, aunque mis amigos la huyan… ¡pero este no era el momento! Llega, me saluda, e incluso me pasa la mano por la cara como caricia afectiva… ¿que pensaría mi amor platónico?, creo que fui poco simpático, y casi la despedí, pero ¿Qué iba a hacer en ese momento? Le pido perdón, pero me volvió a fastidiar el momento… trato de recuperar la posición… y aparece de nuevo la primera, estaba ya desesperado… y entonces María José… esta chica la conozco hace mucho, y es con la que si debiera seguir la lógica y los cánones sociales, debería emparejarme… aproveché para saludarla, y desde ese momento supe que mi amor platónico, seguiría siendo platónico, y que de haberme podido ver tomando un café con ella hoy… paso a escribir mis desgracias en mi blog… 

Cualquiera que leyera esto pensaría que ligo… no es así… para una vez que rodean las mujeres fue para generar una auténtica conspiración contra mi… encima no he tenido respuesta a mi carta anónima…  

Por lo menos… hoy terminé de componer una canción, con la que llevaba meses, después de más de un año sin componer… la llamaré “Por si acaso”… y no pude evitar que se me escapara alguna lagrimilla en el último episodio de la tercera temporada de “Perdidos”… y he estado en Misa… mi móvil no ha sonado en todo el día… mañana empiezan las rebajas… mañana quizá intente hacer alguna otra locura… ya veremos…  

1 comentario

conel -

Hoy pareces del club de la comedia. Buen tono y como siempre, sublime.