Aunque no esté bien.
El aire frío roza tus dedos, roza tus labios, son los últimos días del invierno... te quedas unos metros atrás, como siempre, no quieres molestar aunque sabes que te habría sido más útil hacerlo... te quedaste viendo alejarse el coche... y a la vuelta te lamentaste, en voz alta.
Ha pasado el tiempo. El mismo sitio una vez más, de tantas, aunque has aprendido a no recordar el lado izquierdo de la calle... la misma noche, y el aire un poco menos fresco, es el comienzo de la primavera. Esta vez los lamentos no fueron en voz alta. Estás otra vez solo en medio de la calle.
0 comentarios