Blogia
Corazon de segunda mano

Justicia ciega.

Justicia ciega.

En estos días asisto en silencio, aunque no por ello indiferente, al esperpento público que supone el linchamiento mediático del Juez Rafael Tirado y la Secretaria Judicial de su Juzgado, de manera absolutamente injusta y desproporcionada.

A veces, por delicadeza, optas por guardar silencio, y no gritar las verdades del barquero, en ejercicio de tu derecho de defensa, porque cuando las cosas están así ,cualquier gesto puede ser malinterpretado.

Me explicaré: imaginemos que eres zapatero, y te encargan hacer 500 zapatos cada día, sin embargo trabajando 16 horas y durmiendo 8, solo te da tiempo a hacer 100 zapatos, te quejas y te dicen ¡es tu obligación! y cada día que pasa, los 400 señores que no reciben sus zapatos te denuncian por haber ido descalzos, hasta que tu prestigio zapatero cae por los suelos.

Esto es poco más o menos lo que pasa en los Juzgados, el trabajo es excesivo para las horas de trabajo establecidas por los políticos (Otra historia es la disponibilidad para el trabajo de los funcionarios). A los jueces se les establece un listón mínimo de trabajo que deben alcanzar, hay algunos que no llegan, según el CGPJ, el juez Tirado supera con creces ese mínimo. Pero tuvo la mala fortuna de que le pasó a él lo que hubiera podido pasar a cualquiera.

Pues bien, yo apunto al responsable: los políticos y la sociedad. Los políticos por no poner los medios, siempre malgastando el dinero en ideas electoralistas y lucro de entornos afines, y a la hora de asumir responsabilidades, tratan de salvar el culo, buscando para ello una cabeza de turco. Y si no hay dinero para más medios, porque los políticos lo malgastan, habría que subir los impuestos y ¿alguien quiere? No, pues responsable la sociedad. Aunque la verdad que los impuestos ya son confiscatorios. Y así cerramos el círculo vicioso en que el juez es el que paga la muerte de una niña de la que no es responsable.

Hay jueces arrogantes, con actitudes a veces chulescas, cuyas resoluciones además, solo son comprensibles y justas para sus benditos padres y madres, por el cariño que deben tenerle, y hay jueces más agradables, abiertos al diálogo y a la búsqueda de soluciones, no por ellos menos duros o comprometidos con la aplicación del derecho. Por amplia experiencia personal puedo decir que el juez Tirado es de los segundos, por eso me duele un poco más lo que está ocurriendo. 

Me parece igualmente intolerabl, con la Constitución en la mano, que el presidente y la vicepresidenta del gobierno manifiesten públicamente que no están de acuerdo con la sanción de 1.500 euros, y que van a esforzarse porque se imponga una sanción superior ¿Dónde queda la independencia del poder judicial? Más aún, cuando esas mismas personas se llenan la boca hablando del respeto a las decisiones judiciales cuando les son favorables.

Digamos la verdad: la sanción que se impuso al juez Tirado fue votada por los miembros del órgano competente de los jueces, los de signo político afín a Tirado abogaron por una sanción mínima, aunque de buena gana no hubieran sancionado, pero había un clamor popular manipulado por la ignorancia, y los de signo político contrario a Tirado apoyaron sanciones más duras, pero eran uno menos. Fue una decisión exclusivamente política en que nadie se dignó a estudiar realmente los hechos. En fechas recientes los dos grandes partidos políticos se han repartido los vocales del CGPJ, nombrando para ello a gente afín a sus partidos (APM y Jueces por la Democracia), quedando sin representación el grupo más numeroso de los jueces: los que no son afines a ningún partido político (Francisco Vitoria y no asociados). ¿No da un poco de pena la sociedad en que vivimos?

Solo un detalle del linchamiento: El psudoperiodista Gabilondo inicia su telediario, el día del paro de los secretarios judiciales, 21 de octubre, diciendo "Pensábamos que el juez y la secretaria estarían ocultos y preocupados por la responsabilidad de lo que han hecho, pero no, encima los hemos visto airados, protestando". Sr. Gabilondo, deje de mentir y hacer demagogia. Usted no puedo ver al Juez Tirado airado, porque el día de los paros, en un acto de delicadeza que le honra, éste no se sumó a las movilizaciones, no acudió a la Junta de Jueces para evitar condicionarla con su presencia, y se excusó en que tenía un juicio urgente, por lo que siguió trabajando. ¿Cómo pudo usted verlo airado? Y en todo caso, razón no le faltaría para estar airado. Pero claro, a usted no le suena a nada eso del periodismo objetivo, y al fin y al cabo, su tarea es más complicada: esconder a los verdaderos responsables, que son quienes le dan de comer. 

0 comentarios