Perdí la partida...
Si hablaba tres o cuatro textos más abajo de una chica almeriense... pues ahora en continuación a aquello me voy a autocalificar como ímbecil. Porque además de que no jugué bien la partida, por mis vicios y defectos de siempre, de poco me hubiera valido... Hoy hablo con un colega que le pidió el teléfono, y contándome que si ella le ha mandado un mensaje de despedida, que si ella quiere que vayamos, y añade "bueno, en concreto quiere que vaya yo...", que esa niña está por él y sin decirlo expresamente, que tú no pintas nada... y tú ahí aguantando, estoíco, con una sonrisa y cara de gilipoyas, como el que se alegra, cuando te estás preguntando "¿Por qué no me despido y me largo para no aguantar esto? ¿Por qué siempre nos engañamos soñando?"
0 comentarios