Blogia
Corazon de segunda mano

Trastornos cerebrales.

Imagina que un amigo te propone pasar el fin de semana en Madrid, que te invita a que te alojes en una suite del mejor hotel de la ciudad, ya pagada, con lo que vas obligadamente "de gratis". Que tu único gasto será un AVE ida y vuelta, que en poco más de dos horas te sube 550 Km. Que además tienes una chica en Madrid, muy mona, a la que le gustará quedar contigo para ir a algún restaurante al mediodía, charlar de cosas profundas, y tal vez, repartir algunos besos y caricias. Que estarás con algunos de tus mejores amigos para salir de juerga viernes y sábado, con la mitad de las copas gratis en buenos locales de noche de Madrid, y por supuesto pasándolo en grande, probablemente conociendo muchas chicas. Y que no dejan de insistirte toda la semana ¿Qué contestarías?

Puede ser que esa sea mi situación, más o menos. Y puede que haya dicho que no. Y puede que el motivo sea tan bonito, romántico o ideal, como viejo ya, y al mismo tiempo tan aparentemente banal o sin sentido, y tan probablemente inútil, que me de verguenza contarlo. Aún aquí, en mi reducto personal.

Así que me quedaré pensando que no voy porque tengo mucho trabajo, porque hay que ahorrar, porque no tengo ganas de desmadrar y llegar destrozado el domingo, porque me hago mayor, o porque tengo que ir a cortarme el pelo el sábado y a medir la presión de las ruedas del coche. O solo porque prefiero quedarme para tener la oportunidad de verte un ratito.   

 

 

 

 

0 comentarios