Contenido:cero.
Dicen que con un clavo se saca otro clavo. Es mentira, al menos en mi caso. Antes de poner un nuevo clavo, es necesario sacar el anterior, rehacer el orificio, y arreglar la superficie. Entonces puede entrar el nuevo. Cuando se intenta meter ese clavo sin haber sacado el anterior, chocaran el uno con el otro, se entorpecerán mutuamente, y acabará cayéndose todo lo que sostienen, porque nunca se sujeta un cuadro con una puntilla y otra más pegada a la anterior... ya que bailan...
Pero hay algo que en mi caso es aún más complicado... no puedo poner una puntilla cualquiera sobre el cuadro, simplemente porque le viene bien, si antes no he probado y desechado otra que me ronda la cabeza, aún teniendo la puntilla adecuada en la mano y debiendo cruzar la maldita ciudad para encontrar la perfecta, porque soy perfeccionista e inconformista... quizá cuando la maravillosa no funcione, podré poner la de menos calidad y quedarme tranquilo...
En esa lucha, prefiero caerme en la lona, antes que admitir un acuerdo intermedio, prefiero partirme la cara y hundirme en la miseria antes que conformarme con un empate, prefiero una derrota... no queda más remedio que jugar a doble o nada... aunque a mi me guste jugar sobre seguro y no correr riesgos en casi todas las facetas de mi vida...
Hoy tengo una carta en la mano, fácil de jugar, segura y bonita... pero al sostenerla en la mano, me doy cuenta de que no puedo apostar por ella hasta que me haya jugado el farol...
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