Y también te fuiste...
Los sueños no tienen lógica. Supongo que es inútil tratar de darles una explicación, pero a veces reportan cosas llamativas, cuando menos.
Por eso, no entiendo por qué, después de salir de aquella boda, aparecí en otro lugar, parecido a una granja, con barracones prefibrados en color blanco sobre albero. Y allí estabas tú.
Y no huiste de mi como ella, sino que compartimos aquel tiempo, ignoro cuánto, felizmente. Y desperté con esa sensación de querer volver a dormirme para no perder aquellos momentos.
Pero ya en la realidad, tú también eres utopía, y debería prohibirte también acceder a mis sueños.
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