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Corazon de segunda mano

Paso de todo.

Hoy es uno de esos días en que más que tocar fondo, eres consciente de tu realidad. Y tu realidad es que en el "busco a la mujer de mi vida" nunca conseguirás aquello que quieres. Sin embargo, nunca voy a perder la esperanza. Mantener la falsa esperanza de conseguir aquello que sabes que nunca conseguirás, es una utopía, una quimera, pero al fin y al cabo, el sueño que te permite seguir conservando una tenue ilusión y que te hace permanecer enhiesto, Es como querer que el Lora del Río F.C. gane algún día la Champions League, imposible, pero si no quisiese ganar cada partido, apaga la luz y baja el telón.

Hace unos días, en una de esas fases de enajenación transitoria que me envuelven de vez en cuando, le mandé un mensaje a Blanca al móvil, sin mayor pretensión que me concediera una conversación sin fin alguno. Cuando hago eso, sé que no voy a obtener ninguna respuesta (aunque el año pasado me contestara educadamente), pero también sé que me va a servir de algo. ¿De qué? Pues para darme cuenta de cuan gilipoyas soy. Proporcionalmente a medida que pasan las horas sin respuesta, para llegar a un punto de rabia, en que gritas que "se vaya a tomar por culo", y que vas a empezar tu vida desde cero, sin perder ni un minuto más en pensar en esa mala persona.

Así, que en mi nueva vida, decidí el sábado declararle todo mi amor a María José, para que sepa que después de cuatro años de conocerla, por razones que escapan al raciocinio humano, me he dado cuenta de que estoy enamorado de ella (como veis mi confunsión mental baila de manera inexplicable), y con ese convencimiento, esperé a encontrámela, tras haber preparado el camino con un mensaje. Pues si pongo un circo me crecen los enanos. Llega con las amigas, todas se sientan a mi alrededor, menos ella, la más alejada, habla con todos menos conmigo, ni me pregunta por mi brazo, que tuve yo que autopreguntarme delante de ella para que me por educación me dijera algo, y después de tomar un descanso en el servicio, mirando al techo del mismo diciéndome "ahora, el de arriba, una ayudita", sale el torero, y le huye el toro. Ni ocasión.

Convencido de mi fracaso, y de que no hay manera de remontar, el juego, ni el set, ni el partido, enrabietado decido "que le den por culo" y que voy a empezar desde cero "esta cateta esta no se ríe mas de mi", Y a ello que, conozco a unas chicas almerienses de fin de semana por Sevilla. Una de ellas, la clásica chica de la que me enamoraría, guapa, inteligente, de mi edad, agradable, sabiendo estar, alejada del prototipo "putón verbenero"... ya el día antes (casualidades de la vida), la había visto en una taberna, y el destino... nos acompañan a otro pub... y otro episodio en la puerta del local, aunque este me lo voy a ahorrar de momento, porque al encontrarme en la puerta del local, a una chica que me encanta pero no conozco, de la que ya he hablado demasiado en este blog (quizá me delate), tuve la sensación de que cuchicheaba con alguien "ese escribe sobre mi..." Menuda gilipoyez ¿verdad? Si este blog no lo leen ni los gatos con gafas ni los ratones con anteojos (lo cual me da la libertad que en este párrafo me quito por desconfianza), pero es esa sensación de "me ha descubierto" cuando seguramente ni siquiera se ha fijado en ti... y yo nunca dejo de mirarla... platonía.

Traté de remontar el domingo, organizando un café colectivo con las almerienses, con esa sensación de tengo que hacer algo antes de que se vaya a Almería, como si fuera el fin del mundo... y entonces me vi en medio de una conversación cafetera, sobre temas que me eran ajenos. Que sensación más imbécil ¿verdad? Dos se ponen a hablar sobre un tema que no interesa a nadie, y del que nada sabes, se hacen los dueños de la mesa, tienes que permanecer callado, y cada vez te vas convirtiendo en un punto más ajeno y alejado a la conversación, las chicas escuchan con educado disimulo, aunque les importe también un carajo lo que dicen, y tu acabas perdiendo otra partida.

Termina el domingo con sabor agridulce, mandando a todas a freir tostadas, empieza un nuevo lunes de trabajo, sin tener a quien llamar por la noche para contaros el primer dia de la semana.

 

1 comentario

La bruja con lentes -

Puñetas, yo sí te leo!!