Feliz Navidad para ella.
Hoy encontré unas letras escritas por ella en algún lugar de este inmenso mundo. Desbordaba felicidad. Casi igual que las letras que yo derramo... es una ironía, claro. Quise guardar las suyas, a pesar de todas las promesas que me he venido haciendo en los últimos tiempos, es como aquello de "fumarme un cigarro no significa que vaya a volver a fumar..." Como casi siempre he guardado lo que iba encontrando de ella, para adornar el santuario de mi musa idealizada. Solo que ese santuario es una carpeta de un disco duro, o la letra "b" de un archivador de papel.
Y aunque siempre tiene las puertas cerradas, abrirlas un solo día provoca de nuevo los interrogantes, las dudas del pasado.. ¿por qué dijo aquello...? ¿por qué aquél día...? ¿y si yo...? ¿y que pensaría de...? Interrogantes que nunca tendrán respuestas, y que ni siquiera sé si los creé yo mismo de la nada.
Y pensando en ello me di cuenta de que se acerca el día 24, la nochebuena. Y es que son fechas dadas a los recuerdos, especialmente cuando no tienes nada que te haga estar atento del presente. Y a pesar de todo, desde aquí le felicito la Navidad, aunque no lo sepa.
Y me quedo pensando que tengo pruebas de que ella fue muy inteligente poniendo tierra por medio, y fue falsa diciendo aquello de que esperaba que encontrase a alguien que me hiciera feliz, porque debía saber que no la encontraría.
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