Luz (II)
El sábado necesitaba salir a tomar una copa, y aunque ningún amigo quería salir, logré convencer a uno para que me acompañara un rato. Sin embargo, tuvo que irse pronto porque trabajaba al día siguiente. Entonces, opté por quedarme solo a terminar mi cerveza en la terraza en que estábamos, Puerto de Cuba, mientras daba una vuelta observando al personal.
La verdad es que no me importa quedarme solo, sigo estando bien, lo que me incomoda es encontrarte a alguien que te salude y piense a la vez "vaya tipo raro, tomando una copa solo"
Mientras daba ese paseo, vi de repente a unos metros la cara más bonita en muchas galaxias a la redonda: Luz. Me quedé mirándola mientras caminaba hacia donde ella estaba, como si me dirigiera hacia allí por casualidad, como si realmente no la hubiese visto y fuese a pasar a su lado por azar, aunque en ese corto trayecto no sabía si me atrevería a saludarla o no, pero deseaba pasar un rato con ella. Entonces ella me miró, me siguió mirando... y fue el momento que aproveché para lanzarme a degüello e inicar una conversación.
Estaba igual de guapa que siempre, y es que cuando hablo con ella, me quedo mirándola y podría quedarme así horas... solo mirándola. Estaba más delgada. Nunca me fijo en la ropa de las mujeres, pero en este caso, llevaba un vestido azul, de tela fina, con minifalda que dejaba a la vista unas piernas preciosas, y tacones, muy sexy... Nada que ver con aquella chica que me llevó en su Opel Corsa, hace seis o siete años, que aunque igual de guapa, no era tan finita, vestía pantalones, sus gafitas de intelectual y trabajaba de telefonista para Amena. Aunque ahora resulta más atractiva para los chacales carroñeros de la noche, a mi igual me gustaba en su estilo de antes, pues fue con ese estilo con el que me quedé prendado de ella a primera vista.
Lo cierto es que apenas hablé con ella cinco minutos y me despedí, ante la idea, no sé por qué, de que quizá estaba conmigo por cortesía, y pudiera tener otras compañías más interesantes esperándola.
He estado rebuscando en este anticuado blog, cuando fue la últíma y única vez que escribí algo sobre Luz... y me he quedado estupefacto: el 22-10-08... ¡hace ya como tres años que llevo esperando compartir un rato con ella! ¡Dios cómo pasa el tiempo! ¡Y yo en el mismo sitio!
No voy a repetir pues la historia de como la conocí, o mis temores de que siempre estuvo más interesada por mis amigos guaperas que por mi, o que en el fondo es otro amor platónico inalcanzable... Pero si no fuera por ese pequeño detalle, podría enamorarme de ella... o quizá ya lo esté, a la par que resignado.
Pero desde el sábado, no sale de mi cabeza, y lo cierto es que me gusta pensar en ella. Aunque soy consciente de que posiblemente no la volveré a ver en mucho tiempo, y que quizá perdí la oportunidad de haber hecho algo más, pero... no quise ser pesado. Ahora la he estado buscando por facebook sin resultado. Pagaría el restaurante más caro si tuviera tan solo la oportunidad de invitarla a cenar, de que pasara dos o tres horas seguidas conmigo.
Dentro de un par de años, quizá vuelva a encontrármela, y entonces escribiré la tercera parte de Luz.
0 comentarios