Mi puta vida
No me dejo caer últimamente mucho por aquí... no es que no tenga cosas que contar, porque en realidad nunca las tengo, lo que hago es más bien reflexionar, sino por pereza por escribir. Pues sí, aunque suene extraño que a una persona a la que le gusta escribir, sienta pereza para hacerlo, creo que es lo que me pasa.
¿Y cuál es el motivo? Imagino que me he metido en una dinámica complicada y eso me provoca ese alejamiento del recogimiento en la escritura. Lo cierto es que creo que con el tiempo, con los avatares de la vida, y con las experiencias vividas que empujan, he ido alejándome de la forma idealista y soñadora de ver la vida, que te permite abrir la puerta a la inspiración para crear lo que sea, y aferrándome a una vida materialista y mundana, que solo permite la búsqueda de los placeres terrenales.
Y aunque a veces me sale la vena de esa vida que he escondido y medio sepultado, apenas sale me doy cuenta de los escasos resultados prácticos que comporta en la sociedad en la que vivimos, y tan pronto la escondo y vuelvo al practicismo mundano, las acciones vuelven a subir en bolsa.
Es triste, pero es así. Lo malo es que puede que el resultado al final del camino sea aún peor.
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Rocío -