Blogia
Corazon de segunda mano

Este soy yo.

Este soy yo.

Uno de los bares de moda. Una de las camareras más atractivas.  La conoces de vista. Te acercas a la barra del bar, con la intención de pedir una copa. Ella, al verte, va hacia ti, aunque había más gente, y antes de decirle que quieres, se pone a cantarte mirándote a los ojos, te tararea la canción que está sonando, mientras baila para ti a un metro desde el otro lado de la barra. Medio cortado, le dices, intentando parecer gracioso “Solo quería un Legendario…” “Si no me cantas, no te pongo nada “(Sonriendo). Este es el momento en que a cualquier persona con salidas se le ocurre una gran frase, o algo ingenioso, o inicia una conversación, o yo que sé… en cambio, un idiota de nacimiento dice “Es que solo sé cantar cuando tengo una guitarra, si no me da verguenza…” Y termina de ponerte la copa sin decir nada más, como diciendo “menudo idiota”, mientras tú no sabes donde mirar…

 

Casualmente, comienzas a hablar con una chica en un bar, aunque al principio no te has fijado, durante la conversación, que se va alargando de manera amena, observas que la chica es mona e inteligente, pero al cabo de media hora, ves que tus amigos han desaparecido, te ves rodeado de la chica y sus amigas, temes estar sobrando, buscas una excusa y te vas a buscar a tus amigos. Cuando regresas, la chica te está mirando y trata de aproximarse de nuevo a ti, interesada en tu compañía… este es el momento en que una persona ducha, acaba estrechando lazos, en cambio es el momento en que el idiota duda… tus amigos, que han visto la situación, te tratan de empujar, comienzan a bromear… como siempre cagándola, y ella se apercibe..  No te gusta que nadie intervenga, así dejas pasar unos minutos en distancia. Supongo que pensando que pasas de ella, se te acerca y te dice que se va a cenar algo, entonces tratas de reaccionar “Nosotros íbamos a ir a cenar, ¿por qué no os venís?… pero es tarde… y ni siquiera has cogido su número de teléfono…

Estás sentado donde te gusta, gastas una broma a un amigo sobre tu camarera preferida, y tu amigo, antes de que te des cuenta, va y se la suelta a ella, preavisando que lo has dicho tú... tierra trágame... Bueno, aunque me duela de veras, siendo objetivo, con ella perdí ya la oportunidad, si es que alguna vez la tuve..

Estas y otras cosas, son las que a mi me pasan, y jamás aprenderé. Es mi puñetero destino. Este soy yo.

Bueno, al menos ya hoy sé que tengo que ir cerrando puertas para intentar ir abriendo otras nuevas.

0 comentarios