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Corazon de segunda mano

Día a día

Cosas que me matan

Esperas durante largo tiempo, con ilusión que llegue un día concreto, y cuando llega, dura un instante y no es lo que esperabas... te quedas ahí, como diciendo ¿y todo para esto?

Tu móvil hace el sonido de sms temprano... te levantas a ver quien se ha acordado de ti tan pronto... y es publicidad de Orange, Sacoor... repetidas veces.  

Abres el mail y todo es publicidad menos un mail que te han mandado por equivocación o es del tío más plasta del planeta habitado.

Llega el sábado y nadie tiene ganas de salir... ¿que diablos hace la gente en sus casas después de toda la semana trabajando? ¿Esperar que llegue el lunes otra vez?

La chica que te gusta te está pidiendo con la mirada que le digas algo y tú te callas por timidez, y porque sientes que la cagarás... acaba liándose con otro.

Estas y otras muchas forman mi vida, y se repiten, y se repiten, y se repiten, y se repiten...

 

Se fue la Inmaculada...

Se fue la Inmaculada...

... sin decirme nada.

No hay manera

Vuelvo a cagarla una y otra vez, nunca acierto ¿Alguien me cambia su vida por la mía? Lo que vale de menos la mía lo compenso en dinero...

¿Quien me entiende?

El lunes tuve un día de trabajo aburrido, y eché de menos aquellos días de trabajo sometido a prisas y estrés... la providencia me ha brindado hoy (no sé si por el deseo del lunes), un día de trabajo pleno de agobios, falta de tiempo y estresante, y ahora estoy asqueado y me encantaría que el día volviera a ser tan tranquilo como el lunes.

Necesito un buen psicólogo...

De nuevo.

Anoche, después de cenar, encendí el ordenador y no tenía conexión a Internet, ignoro por qué. Entonces, me puse a rebuscar entre los archivos que tengo guardados en el disco duro. Hay uno, en que guardo varios de los mensajes de móvil cruzados con Blanca hace algunos años. Nunca he sido capaz de leer ese archivo, porque siempre que he empezado a leerlos, me parecen ridículos, sacados de su tiempo y contexto. Ayer empecé a hacerlo, y solo pude llegar al segundo, por lo que cerré el archivo otra vez.

Dietario

Hoy volví a montar en la bicicleta, después de un mes escayolado, precisamente por escacharrarme el codo por una caída de la bici. Pues sí, con algo más de respeto que aquella vez.

 

Hoy elegí aquellos viejos vaqueros para estar en casa, aquellos que guardaba como si fueran una reliquia, porque fueron mis preferidos y porque con ellos pasé una de las mejores tardes noche de mi vida. Pues nada, a romperlos en casa.

 

Hoy creo que vuelvo a iniciar una fase de “odio a todo el mundo”, que hace dos o tres años me dio estupendos resultados.

La cajera de Caja Rural.

Nunca he tenido el don de la simpatía, el don de iniciar una conversación con un desconocido con una frase ingeniosa, espontánea y divertida. Siempre he sido políticamente correcto y educado, simplemente agradable, y a veces, cuando intento hacerme el ingenioso, acabo diciendo una soplapoyez y deseando que me trague la tierra, sin saber si realmente lo ha sido, o es que cualquier cosa que yo diga será considerada por mi como tal.

Por eso, nunca le he dicho nada a mi cajerita de la Caja Rural. Le doy los buenos días, le digo lo que quiero, y mientras cuenta el dinero con la vista baja, aprovecho para observarla a traición, como si en ese momento no pudiera pillarme mirándola a placer, su pelo castaño, cara afinada con esfuerzo, estilo y sus finas manos pasando por los billetes... y su perfecto trasero cuando se levanta y sale de la cabina. En lugar de decir algo de lo que me tenga que arrepentir y averogonzarme cada vez que la vuelva a ver.

A veces se puede confundir timidez con antipatía, conmigo suele ocurrir, así que podría pensar que ella tampoco me ha dicho nunca nada por su timidez, aunque la verdad sea que no me dice nada porque no tiene nada que decirle a cualquier cliente pesado que pase por la oficina y se quede mirándola como un subnormal, porque me conoce pero le importo un bledo. Bueno, al menos, me da que es la más antipática de mis platonías.

 

Con la zurda.

Con la zurda.

Menudo día horrible, sintiéndote inútil para todo, por la pérdida del brazo derecho.

Es proporcionalmente egoísta y lamentable a la raza humana, el hecho de que la gente te pregunte que te ha pasado  cuando no les interesa lo más mínimo y solo es el preludio para pedirte lo que realmente les interesa, que es lo que a ellos les toca, y te van a exigir, estés sano, lisiado o medio muerto, es lo de menos, lo importante son sus fines. Te das cuenta lo solo que estás para enfrentarte a las limitaciones, a pesar de las palabras ajenas.

Como no puedes conducir cogiste el bus, que hace años olvidaste. Único motivo agradable del día, comparar la amabilidad de los viajeros en contraposición a la mala educación de los conductores de turismos... ¿razas distintas?, los intercambios de miradas, el espionaje involuntario de conversaciones ajenas... no ha estado mal el bus.

Vulgaridad.

Hoy he escrito un capítulo más de mi miserable existencia:

El viernes, después de una bronca con el conductor de un Mercedes, por saltarse un paso de cebra sin el más mínimo respeto a los peatones, me caí de la bici y me enyesaron el brazo derecho desde el hombro hasta la mano, después me atiborré de analgésicos y antiinflamatorios para mitigar el horrible dolor de codo. Justo cuando tenía una boda, varios compromisos de trabajo que perderé cuando más me hace falta el dinero, y eso si mi jefe no me sustituye... y en la época que más me gusta salir...

Sintiendo la impotencia de no valerte por ti mismo, me fui a tomar un café para ver a mi camarera preferida, como bálsamo para las heridas... pues agua y hundido, lleva dos semanas sin aparecer, quizá haya dejado el bar... además, era el día que pensaba arrimar posiciones con María José y ni la vi, ni ella se preocupó por verme... todo desastroso... mi móvil en silencio, solo roto por la llamada perdida de un número desconocido...

Amargado, y con una terrible sensación de soledad, escribí un mensaje suicida para Blanca, a la que no mando nada hace ocho meses, y ahí está escrito, sin enviar... entre mis manos...

Y yo aquí... escribiendo con la izquierda...

Vuelve el otoño...

Vuelve el otoño...

Vuelven los paseos por Nervión, los bajos de los pantalones mojados, los zapatos frente al calentador, las dos mantas en la cama, las copas los sábados de sobremesa en Picalagarto, los domingos de Misa en San Benito, el footing en las noches del parque de la Buhaira, las salidas del trabajo bajo un manto negro, los domingos aburridos o salpicados de café en la Prensa, los enamoramientos fugaces, los Dyc 8 con Coca Cola, el anhelado puente de la Inmaculada con sus tunas en el centro, los viernes ilusionantes, los abrigos que no recordabas, los dibujos sobre el vaho en los cristales del coche, el paraguas perdido, los domingos al sol, las hojas de los árboles derramadas, los regresos al calor de la casa, los ratos frente al televisor con una manta no compartida, los fines de semana en AVE a Madrid, el café Boheme, las espinacas en La Taberna, los cárteles de Badajoz... ¿y tú? que un día te olvidaste el otoño...  ¿recordarás volver?

Anuncio urgente.

Se busca a una chica morena, pelo negro como el carbón, que a las 21:00 h, paseaba a su perro por el Parque de la Buhaira, en sentido inverso a las agujas del reloj, con chaqueta roja y pantalón vaquero. Se gratificará.

Razón: se le perdió una mirada y yo la recogí.

Ando por donde siempre...

Tengo el defecto de tratar de esquematizarlo todo, de querer tener todos los archivos clasificados en mi mente. Me pongo a escribir, y por defecto pofesional, acabo estructurando y ordenando lo que cuento, en vez de dejarme llevar, de escribir lo que venga a la cabeza, sin sujetarme a formas, modos ni relaciones.

Cada día que pasa tengo más dudas sobre mi propia salud mental, porque no soy nada coherente en cosas de mujeres... bueno, ni en las demás tampoco. A veces me pregunto si es posible enamorarse de varias personas a la vez (enamoramientos ligeros por supuesto), yo suelo decir en broma a mis amigos aquello de "me acabo de enamorar" cuando veo a una chica preciosa "pero es que yo me enamoro cinco o seis veces cada vez que salgo a la calle". Si ir más lejos este fin de semana... 

El viernes visité a mi camarera preferida en aquel bar cuyo nombre no mencionaré en la calle Hernando Colón... cuando entro en el bar miro a la barra porque nunca sé si estará, y cuando está mirando a la puerta... esa chica preciosa que me trata seriamente, a diferencia de a mis amigos, porque seguramente piensa que soy un antipático... si supiera que es que cuando le pido una copa no se me ocurre otra cosa que decir, distinta de "un legendario con coca cola" y cuando me lo ha puesto "gracias"... mientras ellos bromean... pero yo siempre me bloqueo con ella. De todos modos, no importa, porque tiene su novio. Después pasé por Modernize y Boheme... donde está mi segunda camarera preferida, una chica hippie con piercing, que mis amigos consideran fea, y que a mi me gusta o me da morbo... no sé... pero nada, ni una aproximación...  Conocí a una morena guapísima que me presentó una amiga en Casino... es bonito cuando conoces a alguien que te gusta y tratas de sacarle una conversación como quien hace algo natural, mientras disimulas el deseo de hablar con ella, pero seguro que lo advierte, y te sientes especial cuando logras cierta correspondencia. No recuerdo su nombre y sé que no la volveré a ver más... eso me hace recordar algo de Blanca, y es que al día siguiente de conocerla le dije a alguien "ayer conocí a alguien, pero sé que no la encontraré otra vez, que no la volveré a ver más, así son las ciudades y esa es mi suerte"... luego otra chica guapa, al verme tararear Estrella Polar me sonrió preguntando si me la sabía... que tontería ¿verdad? y sin embargo me gustó como me sonrió... y así el fin de semana, entre enamoramientos o atontamientos... cualquiera de los dos términos vale... a veces me pregunto qué atracciones de esas son de verdad, merecen la pena, y cuales son simplemente un giro de cabeza... ojalá lo supiera de veras...

Entre estas cosas hoy se acaban las vacaciones, y te reconozco, que terminan como han terminado las de todos los años. Lo siento.

 

Viernes noche...

Viernes noche...

Son las 23:24 minutos del viernes. Estoy sentado delante del ordenador sin hacer nada. Aburrido. Solo escuchando música. He empezado a escribir y ni siquiera sabía sobre qué escribir. Quizá podría hacerlo sobre muchas cosas y en el fondo no me apetece hacerlo sobre ninguna. 

El domingo es mi cumpleaños, nunca aviso a nadie, así que siempre resulta curioso comprobar al final del día si alguien se ha acordado de escribirte, aunque sea un mensaje, porque si lo ha hecho, es que se ha tomado cierto interés. No me gusta que me dediquen deseos de futuro, suena a coña a veces, estamos en el presente... Basta a veces con saber que se han acordado, y si es alguien especial, mucho mejor. No obstante, está todo controlado, a lo más recibiré un par de felicitaciones y ninguna será demasiado especial. Quizá es justo lo que merezco, lo que yo doy...

No quiero caer ahora en melancolías fáciles... Aunque tendría razones para ello, para quejarme por lo que se echa de menos, por ese amigo que te ha engañado y decepcionado, y aún haces un último intento porque todo quede bien... o por ese móvil particular, que para cubrir el mínimo gasto de este mes he tenido que dedicar al trabajo, bastante significativo... Aunque por otro lado, debería sentirme afortunado, por lo bien que va el trabajo, por tener el fin de semana libre, por la familia, algunos amigos... con algunos matices...

Bueno, seré educado... me deseo un extraordinario fin de semana... Muchas gracias caballero, y que usted lo disfrute.

 

 

Vuelta a casa.

Un importante esfuerzo de concentración todo el día, no debía quedar tiempo desaprovechado ante la carga de trabajo… tomaba ya el puente de Los Remedios en dirección a la Glorieta de los Marineros Voluntarios, sonaba en la radio una canción de Diego Torres, no sé cual, una que infunde alegría, subí el volumen… de frente encuentro una ambulancia con las sirenas aullando, invadiendo mi carril en la Avda. María Luisa, un cambio rápido y brusco a la derecha para dejar el paso libre… mmm, una guapa morena en una parada de autobús hablando por el móvil, una de esas a las que no puedo ni aspirar, la miré… paso el chiringuito del parque donde pasé el verano flirteando con quien ahora huye de mi… todos los semáforos en verde en el Prado de San Sebastián ¡inaudito! Un recuerdo traicionero en un semáforo en rojo en Eduardo Dato… aire fresco primaveral al bajar del coche, cerrando un lunes sin importancia…

Lunes...

¡Bienvenido al día de la Marmota!

El día de dentro de unas horas...

¿Cómo pasar un día tan vacío si estorba? No tengo para quien robar una flor de la avenida...

Tengo que reconocer que miraré con repulsa a quien celebre este día...

¿Recuerdas esta canción? No claro... la escuché en casa la tarde del mismo sábado que nos encontramos en el Yaco por la noche. Nunca entendí muy bien lo del Yaco... y eso aún me pone celoso...

 PD Gracias a la persona que me ha enseñado a colar estas ventanas...

Maldición.

Maldición.

Estoy casi convencido de que alguien me ha echado mal de ojo con las mujeres… si todo venía ya funcionando mal, ayer fue para tirarse de los pelos… todo parecía perfecto, la camarera de Picalagarto, un típico café bar (en adelante la llamamos María, aunque este es un nombre ficticio), amor platónico al que nunca había visto fuera de la barra, aparece de repente en Bestiario, un pub clásico del centro donde ponen música de mis tiempos… bailando con unas amigas justo a mi lado. Nos saludamos con un gesto de la mano a distancia, y desde ese momento no podía dejar de pensar que esa chica estaba ahí y que sabía que yo estaba ahí… aunque mis amigos también estarían pensando lo mismo… Era mi oportunidad.

En ese momento aparece una conocida, que iba sola, supuestamente esperando a las amigas, y por educación le ofrezco que se quede con nosotros mientras… ¡máldita la hora! No conseguía quitármela de en medio ni por causalidad, era mi puñetera sombra, y los minutos iban pasando para mi desesperación, inenarrable… pedí ayuda a mis amigos para que la entretuvieran, le lancé indirectas, las amigas nunca llegaron y a mi me jodió mi oportunidad, y encima… pensarían que era mi novia… cuando por fin consigo zafarme un rato, y me acerco al grupo donde estaba María, me coloco al lado con una copa como quien no quiere la cosa… esperando a mis amigos que estaban pidiendo en la barra de al lado, entonces ¿imaginaciones mías o fue real? Yo estaba junto a ellas y de esta chica me separaban dos o tres de las amigas, miro hacia el otro lado, y al volver la vista, ya no había ninguna amiga en medio porque ella estaba bailando justo a mi lado, de perfil a mi ¿se había cambiado de sitio para ponerse a mi lado o quise yo creer que eso había pasado?… y en ese momento, a punto de conocerla… aparece otra conocida… una chica algo deforme físicamente y con problemas para caminar, lo que provoca la burla a sus espaldas de la gente, pero a la que conocí hace años, y siempre saludo, porque es buena persona, aunque mis amigos la huyan… ¡pero este no era el momento! Llega, me saluda, e incluso me pasa la mano por la cara como caricia afectiva… ¿que pensaría mi amor platónico?, creo que fui poco simpático, y casi la despedí, pero ¿Qué iba a hacer en ese momento? Le pido perdón, pero me volvió a fastidiar el momento… trato de recuperar la posición… y aparece de nuevo la primera, estaba ya desesperado… y entonces María José… esta chica la conozco hace mucho, y es con la que si debiera seguir la lógica y los cánones sociales, debería emparejarme… aproveché para saludarla, y desde ese momento supe que mi amor platónico, seguiría siendo platónico, y que de haberme podido ver tomando un café con ella hoy… paso a escribir mis desgracias en mi blog… 

Cualquiera que leyera esto pensaría que ligo… no es así… para una vez que rodean las mujeres fue para generar una auténtica conspiración contra mi… encima no he tenido respuesta a mi carta anónima…  

Por lo menos… hoy terminé de componer una canción, con la que llevaba meses, después de más de un año sin componer… la llamaré “Por si acaso”… y no pude evitar que se me escapara alguna lagrimilla en el último episodio de la tercera temporada de “Perdidos”… y he estado en Misa… mi móvil no ha sonado en todo el día… mañana empiezan las rebajas… mañana quizá intente hacer alguna otra locura… ya veremos…  

Feliz año nuevo

Feliz año nuevo

Aprovecho hoy para imaginar un 2008 en que todo sea bueno. Con que todo sea igual el año ue viene sería suficiente... Feliz año nuevo para todos... y ahora que estoy solo, aprovecho para deseármelo también a mi mismo... desde este recoveco del mundo... a todas las personas que ahora pasan por mi cabeza... a ti... a los que lean esto... y a todos los demás... Feliz 2008...

Nochebuena

Nochebuena

Ha pasado la nochebuena... ya han pasado las felicitaciones, las esperadas y las inesperadas, todas se agradecen de veras, tú también has felicitado a quien debías y a quien querías de corazón... también han faltado las felicitaciones que hubieras anhelado... y tú has omitido otras por dignidad y honor... te has ilusionado y decepcionado, han pasado cosas curiosas... ya ha pasado la cena y el brindis... para algunos ha nacido el niño Jesús... ha pasado la fiesta familiar, con risas, alegría y felicidad no suficientemente valorada... y llega el momento de sentarse y pensar, y entonces, en esa paz y soledad, piensas que al fin y al cabo, a quien quieres realmente felicitar, es a todos aquellos a los que hoy les haya faltado algo... y a los que son felices sin saber que les ha faltado algo... Feliz Navidad.

Romper las normas...

Son las 18 de la tarde... estoy trabajando, intentando dejar el mayor número posible de cosas hechas antes de cerrar... cuando terminé me llevaré algún trabajo atrasado para el fin de semana... cuando llegue a casa tengo previsto salir a correr media hora, pues aún no he hecho deporte esta semana, cenar.... y dormir bien ya que estoy cansado porque apenas he pegado ojo hoy, levantarme mañana para ir a comprar una camisa... Todo está previsto... programado....

Mis amigos me han llamado, han quedado a las 18 para tomar copas e irse a los pubs... ¿y si me escapo del trabajo? aunque tenga sueño... ¿y si me salto todas las normas por una vez?