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Corazon de segunda mano

¿Sentimientos?

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Me fastidia la gente que va recitando las clásicas frases bonitas con moraleja ¡oh fuente del saber! más aún que te las manden en una presentación de power point con bonita música de fondo, como si fuera la filosofía de vida que debes adoptar para cambiar tu vida... venga ya... todavía habrá quien se crea esas tonterías, la vida es lo que ves, así de cruda, no lo que sueñas, dejémonos de milongas...

Loco por solo, o solo por loco.

Hoy es uno de esos días en que tu razón distorsionada se vuelve tu peor enemigo. Estuve solo dando vueltas en la bicicleta, recorriendo lugares por la ciudad, lugares en que no había nada, donde nada podía encontrar, y no sabía a dónde iba, ni que me tocaba hacer ahora en mi vida.

No más ayer, estaba en medio de una disco-terraza, llena de  personas, y al mirar alrededor, solo veía gente superficial, gente que no me decía nada. Es una sensación extraña, que me invade siempre que las cosas no están bien, y echas de menos a quien sí te diga algo. Cogí un taxi a las 4, y me marché a casa, para darle vueltas a la cabeza, incapaz de dormir. Y siempre, esos pensamientos provocados por la mezcla de alcohol y desánimo, llevan a momentos sin conclusiones, más duros que los que proporciona la razón en plenitud.

Pensé en cuántas cosas me hubiera gustado hacer en la vida y no he logrado, como dice Ariel Rot, en su canción "es que no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado, para comprobar que poco se cumplió de lo que habíamos soñado", pensé en trabajo, en muchas cosas que no significaban nada al final, y pensé en mujeres como no... en como había tenido que aguantar que M.J. tontease con otro delante mía anoche, en volver a encontrar a mi camarera favorita en la barra de mi bar preferido y no ser capaz de decir nada simpático, en las oportunidades perdidas por mi timidez para acercarme a las chicas, como ayer sin ir más lejos, en que una chica guapísima, vestida con traje de lunares me miraba en el bar, y finalmente, en Blanca, y en como rompió todos mis sueños, quizá.

Como dice Bunbury, no sé si estoy loco por solo, o solo por loco. Y acabé rogando, un poco de luz.

Hoy.

Bunbury - El tiempo de las cerezas.

Un círculo vicioso.

A veces te cansas ya un poco de vivir siempre la misma película, un día tras otro, una semana tras otra... como si estuvieses atrapado en el tiempo, como si hicieses lo que hicieses las cosas nunca pudieran cambiar, condenado a un planteamiento, un desarrollo y siempre al mismo desenlace.

Normalmente, esto tiñe mis lunes de decepción, de tristeza, de recuerdos, y cometo un atentado contra miautoestima, apuñalándola de frente.

Sin embargo, antes de naufragar, procuro sobrevivir, pensando que no fui yo, sino mi comportamiento, que no es un destino sino una consecuencia de mi culpa, para hacer el firme de propósito de cambiar, y así esperar con ilusión ... ¿el mismo desenlace de siempre?

Fantasías...

Las cosas suceden, Y cuando ocurren, son las mismas, tanto para el uno como para el otro, pero ninguno de los dos las ve igual. Donde uno ve una casualidad, otro ve la mano del destino, y seguramente, es tan simple, como que ha sucedido algo, sin más, sin casualidades, señales del destino, ni semillas para montar películas en nuestras mentes.

Pero ya dije, que a veces, es necesario hacernos creer en alguna historia fantástica para mantener viva una ilusión, una esperanza, que nos de vida, aunque sepamos que se basa en una falacia.

Por eso, el sábado, quise teñir mi fracaso de historia fantástica, quise pensar que las cosas tenían que salir mal, para que un día el destino las pintase de bien.

Y así, esa canción que nunca había escuchando, sonando en la radio del coche al empezar el día, cuando viajaba solo, a la ida y a la vuelta, en un dial y en otro... fue debilitando mi propósito madurado (hoy por hoy prefiero pensar que es sentimiento no madurado), y luego todas las circunstancias torciéndose a mi alrededor, como por arte de magia, para que no alcanzase mi propósito, contrario al sentido de la canción.

El paso de unos días, devolverá las fantasías al lugar de donde proceden, si es que yo no las desdibujé ya... ¿o quizá no fue una fantasía? 

 

 

M.J.

Mañana podría ser un día importante. Un día para enrocarse en el pasado, para jugar con cartas trucadas, o para aceptar la vida como es, y tratar de jugar con ella. Sé lo que me gustaría, lo que no me gusta y a veces me tienta, y la que sería la decisión más correcta.

Aún desearía tener la puerta de huida cerrada a cal y canto, para saber que no existe esa vía y obligarme a encarar la realidad, porque si no tiene el letrero puesto, no soy capaz de ver en la penumbra si la oscuridad pertenece a la misma puerta o al pasillo que a ella se entrega.

Pero al final, cuando tenga que elegir el camino, sin saber cual tomar, en un segundo, seguramente, decidiré por un impulso repentino, sentimental o cerebral. Una decisión que marcará mi vida, puede que para siempre, y sin embargo, depende de una sensación o pensamiento, un latigazo que dure una centésima de segundo.

Quizá no pase nada, pero es mejor que sea así, mejor a que nunca pase nada, y recorra el mismo camino con un fantasma.

Y justo antes de ello, esta noche, me siento más solo que nunca, y le pido a mi fantasma que me recuerde siempre.

Quizá no debiera dar tanta trascendencia a la cosas, quizá solo debiera disfrutar de cada momento... lo intentaré desde mañana, lo haré...

Para Diana...

Porque sé valorar las cosas, debería pedirle perdón, darle las gracias, y desearle que le vaya bonito... perdido en mi confusión mental, incluso en algunos momentos la eché de menos, otros pensaba que solo estaba poniéndome a prueba a mi mismo para saber qué quería, y otras veces sentía que este era el único camino posible y correcto, aunque quizá todo esto no tenga la más mínima importancia porque es cosa de dos, no de uno... pero fue bueno lo que duró... y por eso quiero dejarlo grabado aquí para que no se extinga el recuerdo...

Amores platónicos...

Amores platónicos...

Cuando estaba en la facultad, solía pasar el tiempo estudiando e iba solo a las clases indispensables. Llegaba con el tiempo justo de fumarme un cigarro antes de empezar, y me gustaba sentarme en la última fila, que al mismo tiempo era la más elevada en altura, ya que eran aulas estilo gradas de fútbol. Me gustaba ese sitio porque siempre he preferido pasar desapercibido y he odiado el protagonismo, aunque en ocasiones contadas lo asuma, y porque también me gusta controlar todo, y desde allí veía toda el aula, sus componentes e integrantes… 

En el tercer curso, desde esa ubicación observé la presencia de una chica, que tenía algo especial, pelo cobrizo y aspecto “hippie pijo”, lo que yo llamo desaliñado, es decir, informal pero atractiva… cada día que llegaba a clase mis primeras miradas las dirigía a buscar la ubicación de aquella chica, y cada día la atracción por ella fue siendo mayor, al mismo tiempo que ella se daba cuenta de cómo la observaba. Yo era entonces muy tímido, por lo que no se me pasaba por la cabeza acercarme a ella en los descansos para hablar… simplemente me gustaba verla allí, y en alguna ocasión fue ella quien se volvió hacia mi para preguntar alguna cosa relativa a las clases, sin que yo supiera reaccionar prolongando la conversación… 

En los siguientes años de facultad no coincidí con ella en clase, solo me la cruzaba por los pasillos a veces, la miraba, y ella me devolvía la mirada… quizá no por la misma razón… quizá más bien se preguntaba quien era ese chico que estaba pendiente de ella cada vez que se cruzaban… Incluso recuerdo haber tropezado con ella en algún pub y teniéndola casi al lado, no haber hecho nada por conocerla… o en otra ocasión, verla con un chico, que debía ser su pareja… 

Pasó el tiempo, y gran parte de mi timidez, y en mi primer año como ser productivo, en 1999 creo… es decir, laborando, tropecé con ella una noche en un pub de Nervión que frecuentaba, de moda en aquella época, Embassy, el cual ya no existe. Entonces ya aplicaba la nueva máxima de “arrepiéntete solo de las locuras que no cometas…”, y me acerqué a ella, de manera tan torpe, que de repente cruzó delante mía, y solo acerté a decirle “¿Cómo te llamas?”, entonces ella, no sé si también por timidez, falta de reacción o por evitar a un moscón, me miró dos segundos sin decir nada, y siguió andando. Luego, más tarde, me pegué cabezazos una temporada por mi torpe actuación sintiendo vergüenza de mi mismo, e incluso le escribí una canción en mi retiro ecijano… tal torpeza mía solo merecía la derrota. 

Pasó el tiempo de nuevo y no volví a acordarme de ella, hasta que hace un par de años la vi paseando por mi barrio, iba con un señor y dos niños pequeños, siendo objetivos, con su marido y sus dos hijos, siendo deductivo… me sonreí para mi mismo.

Y hoy, escribo esto, porque me la he vuelto a tropezar, parece que nos dedicamos a la misma profesión… lo cierto es que cuando me he cruzado con ella he evitado mirarla… quizá le faltaba la chispa que tenía cuando estábamos en la facultad, aunque seguía estando guapa. 

Son lo que se llaman amores platónicos… ideales… quizá si hubiera hablado con ella alguna vez me hubiera decepcionado… no puedo evitar pensar que en otra ocasión, un 23 de febrero de 2.003, comencé a hablar por compromiso con una chica que no me llamaba en absoluto la atención, y porque no había visto manera de huir antes… y media hora después estaba completamente enamorado de ella… la vida tiene formas raras…

Cuídate de ti

Cuídate de ti

Los finales felices no existen.  

A veces crees ciegamente en algo, mientras todo el mundo alrededor piensa lo contrario, te miran como si hubieses perdido la cabeza, y tú esperas, sabes que lo conseguirás, y deseas que llegue ese día, en que sorprenderás a todos. 

Pero tiemblan los cimientos y la fe acaba revelándose insuficiente, entonces llega un momento en que no queda más remedio que rendirse a la evidencia: eran los demás los que tenían razón y tú el que no eras capaz de analizar con objetividad. Eres tú quien ha vivido en el error. 

Y después de eso, no sabes por qué maldita razón, tal vez para sobrevivir, la fe en ello no se va, si no que se vuelve a quedar contigo, dándote la vida o destrozándotela. 

Me siento orgulloso de cómo me he comportado este fin de semana, he sido capaz de hacer lo que debía hacer y no ceder a las tentaciones fáciles que he ido encontrando, y aunque el resultado tangible, a la vista de los demás, es una derrota, para mi es una victoria no visible para terceros, es haber sido fiel a mis propias ideas y convicciones, después de tantas equivocaciones como he cometido. 

Me siento triste, porque los finales felices aparecen en las películas y en algunas historias que me son ajenas… pero no sé donde… perdí mi final feliz… 

Pero me siento alegre, porque sé que hice lo que debía y lo que sentía, y al final quien queda eres tú, contigo mismo. 

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Maldito San Valentín.

Versión pesimista del día de San Valentín: Mi móvil ha sonado una sola vez en todo el día, era un mensaje de The Phone House para publicitar una oferta de renovación del móvil desde cero euros. Sólo he recibido una carta, era el aviso de que a primeros de marzo me pasarían el recibo del seguro del coche. Ningún regalo. Nadie ha reparado hoy en mi como destinatario de algún pensamiento especial... ¡Ah!recibí una llamada oculta, apenas fue un toque, pero sé quien era... y maldita gracia me hace... que jodido se hace este día sin poder hablar contigo... y no resignarme por ello...

Ante-versión optimista del día de San Valentín: Pienso que las creencias en brujas, hechizos, destino... solo son fruto de la debilidad mental del hombre para afrontar la propia realidad. Ante una monótona vida presente nos refugiamos en algo fantástico que nos genere ilusión hacia el futuro. Por eso mi refugio fantástico particular lo llamo providencia, que viene a ser la disposición prevista para la vida por un ser inteligente superior, según la cual todo tiene un sentido y un fin, tanto lo que ocurra bueno como malo, las cosas pasan siempre por algo. En realidad, siendo objetivo, no creo en ella, pero a veces me gusta jugar a creer, por el mero hecho de ilusionarme...

Versión optimista del día de San Valentín: Pues bien... tengo una vecina en el trabajo, que es una de las niñas más guapas que he visto nunca, lo cierto es que me encanta... llevaba muchos días sin verla, dos, tres meses...  y hoy, día 14 de febrero, día de San Valentín, me he cruzado con ella... se ha quedado como esperando a cruzarnos, me ha mirado, me ha sonreído y me ha dicho buenos días o algo parecido... la providencia... he recibido un mensaje de The Phone House, donde quedé prendado hace dos meses por la dependienta que me vendió el móvil... ¿habrá sido ella quien lo ha enviado por ser San Valentín? ¿la providencia que me llama hacia allá?

Versión real: Ha sido un día igual que todos, pero mañana será distinto, lo prometo... voy a hacer mi última locura hasta mañana... si la providencia me echa una mano... si todos los planetas se alinean... todo tiene que cambiar a partir de mañana...  

Errores

Volví a metir la pata, otra vez, y hoy tocaba arreglarlo, salvar la parte del barco que no estuviese hundida aún, ya que es imposible volver el tiempo atrás para tomar otro camino. Tocaba colgarse un grillete más en el tobillo que lastre el futuro, si existe, como penitencia por la nueva equivocación, como un nuevo obstáculo que dificulte aún más el fin anhelado, si es que algún día llega.

¿O vale más perderse en equivocaciones y errores dando por hecho que nunca sucederá nada? ¿Que más da romper las piezas del puto puzzle si al fin y al cabo nunca encajarán?

Ya sea por exceso o por defecto, yerro una vez tras otra, a veces tengo la sensación de que los errores van pasando y quedándose conmigo, y aún otros que no han llegado, llaman a la puerta ya para no perder turno. Y cuantas veces tendré que pedir perdón, cuantas penitencias que pasar si algún día todo cambia. Yo mismo incumplo la promesa que más me importa.

Justo después de mi error, caminé por la calle desierta de madrugada, y me sentí como un niño pequeño que quería buscar en las faldas de su madre ese "no pasa nada" que siempre apagaba la tormenta cuando éramos enanos, ese abrazarse de puntillas a la cintura de tu madre y escuchar ese "no pasa nada" de ella que calmaba el río más revuelto... Pero ya no somos niños y debemos responder de los males que causamos, nos causan, y nos causamos. 

No era tanto el error como los renuncios que colleva. Hoy escribí muchas veces un mensaje que nunca se envía, y que es la punta de la lanza que espera despertar el rescate de este naúfrago, si aún está a tiempo.

Lo que no esperaba que para salvar el barco, la semi víctima hubiera de llevarme de nuevo al lugar del gran naufragio, es como si la providencia quisiera mostrarme que es lo que merezco y que si estoy donde estoy es solamente porque yo no he sido capaz ni digno de... Me paré y saqué una foto del lugar, en el que una vez confundí los términos, y salió borrosa por el diluvio que estaba cayendo.

Divagando...

Vuelvo a dar palos de ciego. Supongo que soy un ser humano, al que más o menos cubiertas las necesidades vitales básicas, la cabeza se le ocupa demasiado tiempo en reflexionar sobre las necesidades afectivas insatisfechas... 

Hoy he tenido que resistirme a enviar un mensaje de felicitación, lo deseaba con todas mis ganas, y no lo he hecho, pero eso me ha costado su precio...

Y mientras sigo dando vueltas, buscando algo que no encuentro en ningún lado, pero procurando golpear todas las puertas que me llaman la atención por saber si estará detrás... sé que no estoy haciendo las cosas bien, pero es que perdí la virtud de saber cómo se hacían las cosas bien... no me importa lo que digan, y no me importan los fracasos aunque toquen la moral... solo sé que debo hacer pequeñas tonterías a veces para mantener viva mi ilusión...

Mal día para un ex fumador.

Mal día para un ex fumador.

Hoy es un mal día… como todos los domingos en que se mezcla no haberlo pasado bien el sábado y estar tomando copas… y entonces acudo a mi diario para desahogarme… no importa… no hay vergüenza, porque nadie que lea ocasionalmente este diario me conoce personalmente… 

No creo en horóscopos, no creo en brujas, no creo en tarots, hechizos ni similares… pero a veces me pregunto si existe una justicia divina ahí arriba, y si esa justicia se aplica en nuestras vidas diarias, y como católico, quería pensar que era así.  Sin embargo, cuando se fue Blanca pedí muchas veces a Dios que me dejara verla, que si ella no me quería no podía yo pedirle a Dios que la obligara a quererme, pero sí que me diera la oportunidad de verla después de irse a Badajoz y aclarar las cosas que me estaban volviendo loco… un cura me dijo cuando le hablé de un contratiempo que “Si ha sido así, es porque Dios ha pensado que es lo mejor para ti aunque tú no lo entiendas” ¡Venga ya hombre! Entonces, en esos malos momentos, cuando salía, bebía demasiado, y al volver a casa de madrugada me sentaba a fumar en el portal… mientras con un dolor que no pretendo que nadie entienda, le pedía a Dios que me echara una mano… pero no lo hizo… entonces me enfadé con ese Dios, y me aparté sus reglas. 

Pensaba que algún día ese Dios debía mirar hacia abajo y decir “vamos a hacer feliz a alguien” y que yo empezaba a merecerlo un poquito ya… pero no es así… ayer me decía un amigo que su sueño era ligarse a una rubia espectacular con un cuerpazo… pero yo sé que nunca lo hará, porque es gordito, feote, mal conversador… y no existe justicia divina, y aunque existiera quizá no lo merezca, y quizá yo tampoco lo merezca… pero yo no quería a una rubia espectacular… aunque sí a una persona muy especial… hoy he estado recordando las dos últimas conversaciones que tuve con ella por teléfono en agosto de 2003, en la última me dijo que me iba a llamar el siguiente fin de semana… igual que Dios, tampoco lo hizo…  

He intentado durante una temporada retomar el contacto con una chica que me gustaba, una chica que después de Blanca es de las pocas que me ha motivado, y ha sido en vano, no ha habido rechazo pero tampoco aproximación… así que debería rendir las armas y darme por vencido… una vez más la justicia humana… no la entiendo… pero si hubiera querido verme, habría hecho algún esfuerzo más… pero como Dios o Blanca, tampoco lo hizo… como dije antes, no creo en nada fantástico, pero antes de anoche soñé que la encontraba forzando ese encuentro, viéndose sorprendida me presentaba a su novio, sorprendiéndome a mi… y como consecuencia yo debía renunciar a ella, todo un presagio o una señal si creyera en esas cosas… me siento mal rindiéndome porque no es lo que quiero, porque no me ha quedado claro a base de mensajes de móvil si quiere verme o no… me gustaría llamarla y tirarme a la piscina porque luego pensaré que lo perdí por no lanzarme a agotar las posibilidades… pero hay que ser objetivo, el dejarme llevar por el corazón siempre me ha dejado resultados catastróficos… 

La realidad es que las cosas materiales o físicas son como son, y no se pueden cambiar… y encima hay personas que somos como somos, y mientras no cambiemos nuestra forma de ser, que se puede moldear, no cambiará al menos un poco la suerte a nuestro alrededor. Yo lo intenté, lo conseguí y las cosas me fueron mejor… pero al final dejé salir el espíritu romántico y rebelde para imponerlo sobre los modales falsificados… prefería ser como soy y no convertirme en un éxito aparente… por eso, las cosas seguirán siendo siempre igual, yo seguiré acudiendo a mis canciones, a las carreras en el parque, o a este diario a escupir mis penas… porque cuando me encuentro bien no me paro a escribir ni a componer… como antes acudía al tabaco en la ventana o a paseos los domingos esperando encontrar algo que nunca encontré… hasta que un día encuentre otra forma mejor de hacerlo y este blog quede clausurado. Hoy hubiera necesitado una buena conversación con alguien… Mal día para un ex fumador sin tabaco. Menos mal que cada día me dispongo a empezar desde cero…  

¿Adónde voy?

¿Adónde voy?

Bueno, ayer volví a intentarlo… y no sé que pensar… ando moviéndome entre dos orillas y tengo la sensación de que en la duda de cual es a la que me debo dirigir acabaré naufragando, más que la duda tengo la seguridad, la misma seguridad que me falta en determinados momentos... No veo otra salida y si el deseo me hace perder la objetividad será un nuevo naufragio. Mi desconfianza en los pasos que doy, y más aún, en lo que pueda venir después es bastante grande…

Cuando era jovencito nunca fui lanzado con las mujeres, más bien tímido, lo que posiblemente me privó de otro destino… eso se mezclaba con mi pensamiento un tanto bohemio en cuanto a los objetivos en la vida, y el resultado de tal combinación es que mi experiencia con las mujeres hasta los 30 años no es para presumir ni rellenar un currículo… historias que no darían nada de que hablar… hasta que el 22-02-03 conocí casualmente a un ángel que después se convirtió en mi demonio… sin duda nunca me encontré tan a gusto con alguien, y éramos tan parecidos el uno al otro, tan parecidos que es difícil volver a encontrar tal semejanza con otra persona. Me enamoré como no lo había hecho antes, luego se marchó, y decidió que no nos viéramos nunca más…

Aquello cambió mi actitud ante las mujeres, si había tenido tantos principios con ellas y cuando llegó la mujer de mi vida todo se vino abajo ¿por qué debía seguir manteniendo aquellos principios? Durante un tiempo no pude estar con nadie, pero después… fui capaz de tener la decisión y seguridad que me faltó siendo joven ¿Por qué? Porque ya no me importaba ninguna de verdad, y me daban igual las negativas, pasaba de todo… si hacía daño a alguien me justificaba en que más me habían hecho a mi y que eso me legitimaba...

Pero ha pasado el tiempo… he vivido con el recuerdo imborrable de una persona, recuerdo con el que he aprendido a convivir y de repente me he sentido solo… he sentido que ya está bien de hacer el bohemio y que me hago mayor, que no queda más remedio que intentar desvincularse del pasado… Y quise estar con alguien a quien quisiera, aunque no fuera capaz de enamorarme como aquella vez… hasta dudé de si soy capaz de estar con alguien o soy un solitario por naturaleza… y si haré desgraciada a la persona con la que esté por mi forma de ser… Entonces me puse a pensar que posiblemente era difícil ya conocer a alguien desde cero que me llenara… y que había personas a las que conocía tiempo atrás, que me gustaban, con las que solo tenía amistad o conocimiento… repasé y llegué a la conclusión de que tal como estaban las cosas, sabía cual era mi preferida, pero ignoraba si encajaríamos y lo que es más importante, si ella tenía interés en mi… perdí el contacto con ella hace casi un año por razones que no cuentan ahora… y mientras lo intento recuperar sin resultados… negativos ni positivos… otra persona que merece la pena está ahí esperando cada sábado, y no sé que espera de mi, solo que está ahí y cuando nos alejamos en el bar lleno los sábados, me busca con la mirada entre la gente… y cuando nos juntamos sonríe pero apenas somos capaces de alargar la conversación en un sitio tan poco apropiado…

 Dice una amiga que estoy buscando novia por descartes y que eso no funciona… no se trata de eso, pero no lo sé, ni siquiera sé por qué cuento estas cosas, creo que me las cuento a mi mismo para desahogarme y reflexionar… y no sé hacia cual de las dos orillas debo nadar… o si debo seguir remando… Quizá vea las cosas más claras cuando pase el estrés de los dos serios compromisos profesionales que se me vienen encima el lunes y el martes… aunque lo dudo…

Por tu culpa

Por tu culpa

“Si alguna vez la vida te maltrata, piensa en mi, que no puede cansarse de esperar, quien nunca se cansa de mirarte (Luis García Montero). 

La frase, imagino, se basa en el enamorado eterno no correspondido, o al menos yo siempre la interpreté así. Hay momentos en que me refugio en ella, es una manera de hacerte fuerte en tu postura de enrroque… y por supuesto me parece una frase heroica si aparece en su ubicación correcta, en su entorno… si alguien está dispuesto a esperar siempre un imposible… una ilusión…   

Sin embargo, otras veces, cuando te vence la rabia, pienso que es una humillación ¿Por qué arrastrarse más ante quien nos rechaza? 

Hay una canción que siempre me ha parecido especial, es de Los Rodríguez, se llama “El tiempo lo dirá”, ¿Por qué? Porque muchas veces cuando escuchas canciones sobre amores encuentras frases estereotipadas, la mayoría de ellas son canciones que no repiten nada más que frases hechas que no dicen nada, incluso escuché a un famoso cantante de baladas populares decir que él nunca había sufrido desamor… sin embargo, siempre pensé que quien había escrito esa letra de Los Rodríguez, realmente había sufrido un desamor y lo había plasmado en la letra de la canción, porque al escucharla realmente se siente qué es el desamor (me considero un estudioso avanzado en esa materia). Cuando está terminando y vuelve a su casa, tras una noche de soledad, tristeza y búsqueda de caminos de evasión, dice “Pero nadie me esperaba, pero nadie se reía, solamente lo que había era una carta y propaganda en el buzón… y la carta no era mía…” Es curioso… ¿Cuántas veces cuando te ha fallado quien te importa abres tu correo pero solo hay publicidad… y un mail de alguien que no dice nada?

Hoy llamé a una persona que no me cogió el teléfono… es una larga historia… hoy abrí mi correo y solo había publicidad… hoy la autoestima pierde dos puntos en la bolsa de New York y cotiza negativo… debe ser que se acerca el 19 de octubre, malos días para escribir nada divertido…Quizá mañana me envíe un mail para felicitarme octubre...

Dudas.

Llevo todo el día dando vueltas a la misma cuestión... le mandé un mensaje después de seis meses... yo no decía nada especial... su respuesta fue tardía, tardó por lo menos 4 horas... decirme dónde trabajaba ahora y que si pasaba la avisara para tomar un café... ¿Debo pensar que quiere verme o es simple cortesía? Le respondí que aceptaba lo del café... que la avisaría, y no hubo más respuesta por su parte... me he pasado dos días pensando si debía llamarla o no, si debía pasar a tomar ese café o sería una cagada... ¡claro que me gusta! Pero no quiero acumular otra herida, y es demasiado linda... ¿y si quiere solamente utilizarme para acercarse a algún amigo mío y solo encontró esa manera? Recuerda que durante la época que os veíais tú pensabas que le gustaban dos de tus amigos... hubo gestos claros... ¿no? creo que sí... Este texto me ha servido para reflexionar... no voy a hacer el ridículo otra vez... no la llamaré... volveré a sentarme en mis recuerdos...

Si supieras...

Si supieras...

A veces hago cosas, por impulsos sentimentales, que no debería hacer... y vuelves a pelear por algo cuando ya sabes que está todo perdido...  has luchado en la batalla y has sido derrotado, has sufrido y te sientes abatido, triste... eres consciente de que deberías rendirte y resignarte, olvidar, alejarte del lugar para tratar de curar tus heridas a salvo y recuperar fuerzas para una nueva guerra en el futuro... te vas marchando pero entonces vuelves la vista atrás, y en ese momento, al sentir cuánto querías aquello de lo que estás viéndote obligado a desistir, la maldita esperanza te hace pensar que quizá no estaba todo tan perdido, que quizá habías sobrevalorado a los rivales, y tus opciones aún puedan estar vivas donde nadie había visto, y te niegas a entregar tu espada, vas a seguir hasta el final por aquello en lo que crees... entonces en un arrebato vuelves a la carga, levantas el arma, por un momento crees que saldrás triunfador, pero entonces, te atraviesa el frío acero del rival, mientras alguién se ríe a tu lado, y te traiciona la persona por la que peleabas... y chocas de bruces con la cruel realidad, y entonces quedas ahí, mirándola, derrotado, estupefacto y sintiendo el dolor recorriendo tus carnes y tu alma... rabia, dolor e impotencia que dije un día... habías vuelto a una batalla en que ya habías sido vencido, y por ello, has sido humillado y malherido... ¡idiota! ¿es que no fuiste capaz de verlo? ¡estaba delante de tus ojos! ... Lo siento, soy basura.. lo siento... pero lo quería con todas mis fuerzas... no fui listo... no valgo nada... no importa, levántate... ¿Crees que podré levantarme? ¿Sabes cuántas heridas lleva esta corazón arrastradas? ¿Sabes cuántas lágrimas derramadas con cada golpe?... Hoy volví a una batalla perdida... volví a herirme... Remedios...

¿Donde estás?

¿Donde estás?

Después de aquel invierno traté de encontrarte en los cafés del puerto... (Quique González)

 Después de este verano, intentaré encontrarte en los cafés del centro ... (Corazón de segunda mano).

Es domingo...

Es domingo...

Y el deseo no se cumplió... no puedo evitar esbozar ante ello una sonrisa burlona, como diciendo, no importa, era previsible, no imaginabas otra cosa... aunque en el fondo sí que importa, importa porque el tiempo pasa, sigo estando desorientado, y la única brújula que existe se me perdió una noche del mes de julio en la puerta de la Fábrica de Tabacos...

 

Martes

Martes

Hoy al entrar en casa por la tarde, estaban las ventanas abiertas, y corría un aire agradable, creo que es, a pesar de haber hecho hoy treinta y tantos grados en Sevilla, la primera señal de que el otoño está a punto de caer, y me siento feliz por ello... Mañana tengo una prueba personal, no me deseéis suerte, pues no creo en la suerte, en este caso la superaré con voluntad y firmeza.