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Corazon de segunda mano

Con la zurda.

Con la zurda.

Menudo día horrible, sintiéndote inútil para todo, por la pérdida del brazo derecho.

Es proporcionalmente egoísta y lamentable a la raza humana, el hecho de que la gente te pregunte que te ha pasado  cuando no les interesa lo más mínimo y solo es el preludio para pedirte lo que realmente les interesa, que es lo que a ellos les toca, y te van a exigir, estés sano, lisiado o medio muerto, es lo de menos, lo importante son sus fines. Te das cuenta lo solo que estás para enfrentarte a las limitaciones, a pesar de las palabras ajenas.

Como no puedes conducir cogiste el bus, que hace años olvidaste. Único motivo agradable del día, comparar la amabilidad de los viajeros en contraposición a la mala educación de los conductores de turismos... ¿razas distintas?, los intercambios de miradas, el espionaje involuntario de conversaciones ajenas... no ha estado mal el bus.

Vulgaridad.

Hoy he escrito un capítulo más de mi miserable existencia:

El viernes, después de una bronca con el conductor de un Mercedes, por saltarse un paso de cebra sin el más mínimo respeto a los peatones, me caí de la bici y me enyesaron el brazo derecho desde el hombro hasta la mano, después me atiborré de analgésicos y antiinflamatorios para mitigar el horrible dolor de codo. Justo cuando tenía una boda, varios compromisos de trabajo que perderé cuando más me hace falta el dinero, y eso si mi jefe no me sustituye... y en la época que más me gusta salir...

Sintiendo la impotencia de no valerte por ti mismo, me fui a tomar un café para ver a mi camarera preferida, como bálsamo para las heridas... pues agua y hundido, lleva dos semanas sin aparecer, quizá haya dejado el bar... además, era el día que pensaba arrimar posiciones con María José y ni la vi, ni ella se preocupó por verme... todo desastroso... mi móvil en silencio, solo roto por la llamada perdida de un número desconocido...

Amargado, y con una terrible sensación de soledad, escribí un mensaje suicida para Blanca, a la que no mando nada hace ocho meses, y ahí está escrito, sin enviar... entre mis manos...

Y yo aquí... escribiendo con la izquierda...

19 de octubre...

no me olvidé...

Anthem: Suzanne Ciani

Creo que abrí los ojos en Badajoz. Había recorrido más de 200 kilómetros de carreteras secundarias esperando un milagro. Crucé calles, bares y plazas sin que nada sucediera. El dolor se acomodaba en mi interior, rechazando mostrarse al exterior. Desperté a la mañana soleada con un piano, sonaba exactamente igual que se sentía mi corazón, exactamente igual... me incorporé de la cama, y recorrí las diversas habitaciones de aquella casona antigua, buscando el origen de aquella música, que no parecía fruto de la causalidad... y entonces encontré, en una disimulada habitación, aquel piano, cuyas teclas se alternaban para ponerle música a mis circunstancias. Siempre que vuelvo pido que la toque otra vez, para recordar.Siempre me acompaña como recuerdo del milagro que no ocurrió.

 

Justicia ciega.

Justicia ciega.

En estos días asisto en silencio, aunque no por ello indiferente, al esperpento público que supone el linchamiento mediático del Juez Rafael Tirado y la Secretaria Judicial de su Juzgado, de manera absolutamente injusta y desproporcionada.

A veces, por delicadeza, optas por guardar silencio, y no gritar las verdades del barquero, en ejercicio de tu derecho de defensa, porque cuando las cosas están así ,cualquier gesto puede ser malinterpretado.

Me explicaré: imaginemos que eres zapatero, y te encargan hacer 500 zapatos cada día, sin embargo trabajando 16 horas y durmiendo 8, solo te da tiempo a hacer 100 zapatos, te quejas y te dicen ¡es tu obligación! y cada día que pasa, los 400 señores que no reciben sus zapatos te denuncian por haber ido descalzos, hasta que tu prestigio zapatero cae por los suelos.

Esto es poco más o menos lo que pasa en los Juzgados, el trabajo es excesivo para las horas de trabajo establecidas por los políticos (Otra historia es la disponibilidad para el trabajo de los funcionarios). A los jueces se les establece un listón mínimo de trabajo que deben alcanzar, hay algunos que no llegan, según el CGPJ, el juez Tirado supera con creces ese mínimo. Pero tuvo la mala fortuna de que le pasó a él lo que hubiera podido pasar a cualquiera.

Pues bien, yo apunto al responsable: los políticos y la sociedad. Los políticos por no poner los medios, siempre malgastando el dinero en ideas electoralistas y lucro de entornos afines, y a la hora de asumir responsabilidades, tratan de salvar el culo, buscando para ello una cabeza de turco. Y si no hay dinero para más medios, porque los políticos lo malgastan, habría que subir los impuestos y ¿alguien quiere? No, pues responsable la sociedad. Aunque la verdad que los impuestos ya son confiscatorios. Y así cerramos el círculo vicioso en que el juez es el que paga la muerte de una niña de la que no es responsable.

Hay jueces arrogantes, con actitudes a veces chulescas, cuyas resoluciones además, solo son comprensibles y justas para sus benditos padres y madres, por el cariño que deben tenerle, y hay jueces más agradables, abiertos al diálogo y a la búsqueda de soluciones, no por ellos menos duros o comprometidos con la aplicación del derecho. Por amplia experiencia personal puedo decir que el juez Tirado es de los segundos, por eso me duele un poco más lo que está ocurriendo. 

Me parece igualmente intolerabl, con la Constitución en la mano, que el presidente y la vicepresidenta del gobierno manifiesten públicamente que no están de acuerdo con la sanción de 1.500 euros, y que van a esforzarse porque se imponga una sanción superior ¿Dónde queda la independencia del poder judicial? Más aún, cuando esas mismas personas se llenan la boca hablando del respeto a las decisiones judiciales cuando les son favorables.

Digamos la verdad: la sanción que se impuso al juez Tirado fue votada por los miembros del órgano competente de los jueces, los de signo político afín a Tirado abogaron por una sanción mínima, aunque de buena gana no hubieran sancionado, pero había un clamor popular manipulado por la ignorancia, y los de signo político contrario a Tirado apoyaron sanciones más duras, pero eran uno menos. Fue una decisión exclusivamente política en que nadie se dignó a estudiar realmente los hechos. En fechas recientes los dos grandes partidos políticos se han repartido los vocales del CGPJ, nombrando para ello a gente afín a sus partidos (APM y Jueces por la Democracia), quedando sin representación el grupo más numeroso de los jueces: los que no son afines a ningún partido político (Francisco Vitoria y no asociados). ¿No da un poco de pena la sociedad en que vivimos?

Solo un detalle del linchamiento: El psudoperiodista Gabilondo inicia su telediario, el día del paro de los secretarios judiciales, 21 de octubre, diciendo "Pensábamos que el juez y la secretaria estarían ocultos y preocupados por la responsabilidad de lo que han hecho, pero no, encima los hemos visto airados, protestando". Sr. Gabilondo, deje de mentir y hacer demagogia. Usted no puedo ver al Juez Tirado airado, porque el día de los paros, en un acto de delicadeza que le honra, éste no se sumó a las movilizaciones, no acudió a la Junta de Jueces para evitar condicionarla con su presencia, y se excusó en que tenía un juicio urgente, por lo que siguió trabajando. ¿Cómo pudo usted verlo airado? Y en todo caso, razón no le faltaría para estar airado. Pero claro, a usted no le suena a nada eso del periodismo objetivo, y al fin y al cabo, su tarea es más complicada: esconder a los verdaderos responsables, que son quienes le dan de comer. 

Luz

Luz

Tengo varias teorías sobre la razón por la que Blanca sigue rondando mi cabeza... una de ellas es que no he sido capaz de tener a mi lado a una persona que me hiciera olvidarla... pero sí he conocido chicas de las que he pensado "Esta podría ser" y no fue...

Conocí a Luz hace tiempo, hace unos cuatro años. Yo estaba en Bestiario, charlando con dos amigas, con una de las cuales enfrenté escaramuzas, cuando de repente, entre la aglomeración de gentes, vi su cara, y fui flechado... era la misma cara de Shania Twain, mi amor platónico, me giré hacia J. y le dije "Tengo que conocer a esa chica", y justo en ese momento se montó la tremolina... miré a mi alrededor y mi amigo Jq. rodaba por el suelo a empujones con un fulano (por loables motivos), ante lo que no me quedó más remedio que meterme en medio del caos, para hacer lo que pudiera, amedrentar, defender, separar... mientras J., pillo como siempre, aprovechaba la confusión para acercarse y conocer a Luz y su amiga... y yo, que debía haber aprendido más de mi amigo "sin escrúpulos", me quedé más tarde sin conocerla, por estar atrapado por mis dos amigas... ni héroe ni villano... como siempre...

Mis acercamientos a Luz en posteriores ocasiones fueron nulos, es decir, que prácticamente no existieron cuando la veía, por el simple motivo de mi convencimiento de que a ella le gustaba mi amigo y que yo le resultaba una cosa indeferente... así que prácticamente ni le hablaba, pasando inadvertido por aquel grupo de chicas, que pensarían "menudo soso", y tampoco les faltaba mucha razón, completando el círculo vicioso...

Hasta que un día se montó la segunda tremolina... no se me ocurre otra estupidez que decirle a mi gran amigo G., y vocero mayor del reino, que "Esa chica me gusta, pero paso, porque solo presta atención a J.", e inmediatamente éste, el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo, se lo repite a ella con las mismas palabras, delante de mis narices y por sorpresa, para mi sonrojamiento inevitable... su reacción fue buena, y estuvo charlando un rato conmigo, a solas, por primera vez, hasta que... aquella misma chica de las escaramuzas, con la que estaba en Bestiario, y que me impidió conocerla aquella vez, impidió esta vez que siguiera conversando con ella... pero no que saliera doblemente flechado...

He vuelto a encontrármela otras veces, muy de cuando en cuando, como oasis en mis desiertos, sin que tales encuentros hayan pasado de unos saludos agradables y ella se haya acabado despidiendo educadamente, sin darme pie a mayores confianzas, o quizá, ¿no hice yo lo que debía?... incluso en una ocasión no la reconocí y me quedé mirándola pensando "que chica más guapa", momento en que ella se acercó a saludarme sacándome de mi estúpida confusión. La última vez que la vi fue hace algo más de un año, en verano.

Hasta el sábado, yo estaba otra vez en Bestario, y de repente vi su cara entre la aglomeración de gente, la misma cara de Shania Twain y el mismo flechazo "Tengo que saludar a esa chica"... me hice el encontradizo... "Luz" le dije.. "H..." ¡vaya! ¡se acuerda de mi nombre después de tanto! Estaba guapísima como siempre, pensé que se despediría, pero se paró, dejó a sus amigas alejarse y charlamos cinco minutos, nos preguntamos por los amigos, por las nuevas costumbres, por su coche... hasta que una inoportuna amiga apareció y me robó su conversacíón, con lo que antes de quedar estúpidamente desplazado preferí despedirme con un "siempre estoy en Moderniste los sábados por la tarde, pásate y te invito a algo"... creo que contestó que sí... sin escucharme bien... menos mal, la frase hasta suena machista después pensada...

Me decía una amiga que por qué no le pedí el teléfono, me decían otras personas que nunca me lanzo... bueno, da igual, esa chica no es para mi... quizá el fin de escribir esta historia, era ir poniendo los pies en el suelo a medida que escribía, repasar los hechos para que éstos me bajaran de una ilusión y me llevaran a la objetividad de ese convencimiento.

El 14 de noviembre nos visita...

... en Sevilla, el más grande de todos, D. ENRIQUE GONZÁLEZ.

 

 

Recuerdas...

... que estuvimos desayunando en ese bar una mañana? Quizá fue la tercera semana de conocerte... Fue después de una madrugada en Louisiana,  y yo que nunca he sido de amanecer de copas... pero me convencisteis en la esquina de siempre, en la puerta de las taquillas de La Monumental, cuando ya me iba a casa, no hacía falta mucho esfuerzo para lograrlo... en la mesa de al lado había una chica que decíais que era Pastora Soler, y tuve que levantarme a preguntarle si era y pedirle un autógrafo... pero no... al menos nos reimos... me diste tu teléfono cuando volvíamos en el coche, sentados los dos en el asiento de atrás... y yo con el despiste no lo grabé... la que tuve que liar luego para conseguirlo de nuevo... Pues no he vuelto a ir a ese bar... y ya ves, últimamente no encuentro mi sitio...

Donde Dios quiera que estés...

Donde Dios quiera que estés...

Hoy te eché de menos...

Carpediem.

Medimos la vida con el tiempo, y a veces, solo a veces, y por circunstancias externas, somos conscientes de que un día se puede caer el telón. Por eso, quiero aprovechar cada minuto de ella, quiero saborear cada segundo, vivir intensamente cada instante, no dejar pasar las oportunidades... y sin embargo, cada vez, me doy más cuenta de que es imposible. El tiempo pasa inexorable, y no podemos detenerlo para disfrutar el momento que no queremos que pase, no podemos volverlo atrás para recuperar la ocasión frustrada, ni congelarlo para que no se sucedan las escenas vertiginosamente... y después de todo, el tiempo vuela, seguimos en nuestra rutina diaria, y como décía la canción, la vida sigue igual... siempre igual... hoy cuando cruzaba el parque María Luisa en bicicleta, ya de noche, con la plaza de España iluminada frente a mi, me iba llenando de vida mientras el aire poco fresco chocaba contra mi... y me dije... esto es saborear la vida, mas dura unos segundos... pero ¿cómo hacer para aprovecharla entera? ¿Qué he de hacer para que el día de mañana me sienta feliz de lo vivido? Y no sé responder a la pregunta... no sé responder... vuelvo a ser lo que fui hace cinco años, un ser en una continua búsqueda de no sabe el qué...

Me creí.

E Asus2 A/C# (BIS)

 

(E)Me creí que po(A/C#)día volar en tu ci(F#m)elo

con el ti(G#m)empo desenc(B)ajar tus la(A)bios

ávido (B)por relle(c#m)nar tus mom(F#m)entos

y me est(D)aba engañ(E)ando

 

E Asus2 A/C# (BIS)

 

(E)Si soy el frío(A/C#) que recorre el m(F#m)undo

que dest(G#m)roza todo lo que t(B)ocan sus de(A)dos

si me cre(B)í rey y e(c#m)ra vagab(F#m)undo

no me c(D)ulpes por e(E)llo

 

Me he prohibido que(G#m)rerte y se que me cond(c#m)eno a mu(F#m)erte

 

Porque (D)tengo una cica(E)triz por cada (A/C#)beso que no te(F#m) di

Por (D)haberme agarrado a tu (E)mano el resto de (A/C#)mi voz tirit(F#m)ando

por h(bm)aberte soña(E)do por seg(bm)uirte am(E)ando tu me d(D)ejas de l(A/C#)ado

 

E Asus2 A/C# (BIS)

 

En tu vida es fiesta en mis huecos no hay paz

en mi ciudad llueve en la tuya es carnaval

mil madrugadas con los ojos abiertos

echándote de menos

 

Me paseaste en tu cielo y me clavaste el infierno

 

Ahora tengo una cicatriz por cada abrazo que no te di

y por el beso que te di un corazón presto a morir

bajo las lunas blancas, en carreteras mojadas, si tu siempre me faltas

 

F#m  G#m   A

 

Por cada vuelco al corazón que me regalaba tu voz

hoy es veintidós de febrero y me han arrancado tu tiempo

me consumo sin freno me fumo mi destierro si ya nunca te veo

El buen propósito del día.

Tengo demasiados propósitos, con el fin de ser una persona mejor con ellos. Tengo tantos que es evidente que soy un ser muy imperfecto. Uno más, para la temporada anual que comienza, es no tener que preguntarme nunca que hubiera pasado si...  Dentro de un año, me preguntaré si lo cumplí, y si fue para bien.

Vuelve el otoño...

Vuelve el otoño...

Vuelven los paseos por Nervión, los bajos de los pantalones mojados, los zapatos frente al calentador, las dos mantas en la cama, las copas los sábados de sobremesa en Picalagarto, los domingos de Misa en San Benito, el footing en las noches del parque de la Buhaira, las salidas del trabajo bajo un manto negro, los domingos aburridos o salpicados de café en la Prensa, los enamoramientos fugaces, los Dyc 8 con Coca Cola, el anhelado puente de la Inmaculada con sus tunas en el centro, los viernes ilusionantes, los abrigos que no recordabas, los dibujos sobre el vaho en los cristales del coche, el paraguas perdido, los domingos al sol, las hojas de los árboles derramadas, los regresos al calor de la casa, los ratos frente al televisor con una manta no compartida, los fines de semana en AVE a Madrid, el café Boheme, las espinacas en La Taberna, los cárteles de Badajoz... ¿y tú? que un día te olvidaste el otoño...  ¿recordarás volver?

...

Me fastidia la gente que va recitando las clásicas frases bonitas con moraleja ¡oh fuente del saber! más aún que te las manden en una presentación de power point con bonita música de fondo, como si fuera la filosofía de vida que debes adoptar para cambiar tu vida... venga ya... todavía habrá quien se crea esas tonterías, la vida es lo que ves, así de cruda, no lo que sueñas, dejémonos de milongas...

Mi ruleta rusa.

Mi ruleta rusa.

Son los días como ayer, los días más absurdos de mi vida. Son los días en que después de tantos esfuerzos e imaginados logros, mi pensamiento vuelve otra vez al mismo sitio. Son los días en que te suplicaría si tuviese ocasión, los días en que no entiendo nada, decido que nada es justo, y entonces menos entiendo, acabo odiándote y lleno de rabia... o quizá pisoteando mi autoestima en búsqueda de la realidad... acabo andando por las calles sin rumbo, esperando encontrar algo que cambie todo, pero nunca cambia... es una ruleta rusa, que gira y gira, y a veces toca el número de ayer y hoy, y hasta que toque la bala o...

Discriminado...

En este país florecen ayudas y beneficios para los colectivos desfavorecidos... inmigrantes, otras razas, homosexuales, mujeres discriminadas laboralmente, mujeres maltratadas, matrimonios con hijos, jóvenes...

Me quedé pensando, soy hombre, blanco, soltero, paso la treintena y no soy gay... estoy discriminado.

Anuncio urgente.

Se busca a una chica morena, pelo negro como el carbón, que a las 21:00 h, paseaba a su perro por el Parque de la Buhaira, en sentido inverso a las agujas del reloj, con chaqueta roja y pantalón vaquero. Se gratificará.

Razón: se le perdió una mirada y yo la recogí.

El origen de este blog.

Acabo de escribir un texto largo en otro lugar, y al final dejé caer sin disimulo, parte de lo que pasaba por dentro de mi, parte de lo que sentía en ese momento. Eso es lo que hacía cuando empecé a escribir este blog hace un año. Y no sé por qué, últimamente no soy capaz de escupir eso aquí... Si no soy capaz de hacerlo, sería el momento de decir adiós a esta experiencia, porque ya no serviría para lo que fue creada. Por eso preferiría un blog solitario, sin visitas de gente conocida, para poder expresarme sin disimulos y apariencias... o perder la verguenza...

Ando por donde siempre...

Tengo el defecto de tratar de esquematizarlo todo, de querer tener todos los archivos clasificados en mi mente. Me pongo a escribir, y por defecto pofesional, acabo estructurando y ordenando lo que cuento, en vez de dejarme llevar, de escribir lo que venga a la cabeza, sin sujetarme a formas, modos ni relaciones.

Cada día que pasa tengo más dudas sobre mi propia salud mental, porque no soy nada coherente en cosas de mujeres... bueno, ni en las demás tampoco. A veces me pregunto si es posible enamorarse de varias personas a la vez (enamoramientos ligeros por supuesto), yo suelo decir en broma a mis amigos aquello de "me acabo de enamorar" cuando veo a una chica preciosa "pero es que yo me enamoro cinco o seis veces cada vez que salgo a la calle". Si ir más lejos este fin de semana... 

El viernes visité a mi camarera preferida en aquel bar cuyo nombre no mencionaré en la calle Hernando Colón... cuando entro en el bar miro a la barra porque nunca sé si estará, y cuando está mirando a la puerta... esa chica preciosa que me trata seriamente, a diferencia de a mis amigos, porque seguramente piensa que soy un antipático... si supiera que es que cuando le pido una copa no se me ocurre otra cosa que decir, distinta de "un legendario con coca cola" y cuando me lo ha puesto "gracias"... mientras ellos bromean... pero yo siempre me bloqueo con ella. De todos modos, no importa, porque tiene su novio. Después pasé por Modernize y Boheme... donde está mi segunda camarera preferida, una chica hippie con piercing, que mis amigos consideran fea, y que a mi me gusta o me da morbo... no sé... pero nada, ni una aproximación...  Conocí a una morena guapísima que me presentó una amiga en Casino... es bonito cuando conoces a alguien que te gusta y tratas de sacarle una conversación como quien hace algo natural, mientras disimulas el deseo de hablar con ella, pero seguro que lo advierte, y te sientes especial cuando logras cierta correspondencia. No recuerdo su nombre y sé que no la volveré a ver más... eso me hace recordar algo de Blanca, y es que al día siguiente de conocerla le dije a alguien "ayer conocí a alguien, pero sé que no la encontraré otra vez, que no la volveré a ver más, así son las ciudades y esa es mi suerte"... luego otra chica guapa, al verme tararear Estrella Polar me sonrió preguntando si me la sabía... que tontería ¿verdad? y sin embargo me gustó como me sonrió... y así el fin de semana, entre enamoramientos o atontamientos... cualquiera de los dos términos vale... a veces me pregunto qué atracciones de esas son de verdad, merecen la pena, y cuales son simplemente un giro de cabeza... ojalá lo supiera de veras...

Entre estas cosas hoy se acaban las vacaciones, y te reconozco, que terminan como han terminado las de todos los años. Lo siento.

 

Loco por solo, o solo por loco.

Hoy es uno de esos días en que tu razón distorsionada se vuelve tu peor enemigo. Estuve solo dando vueltas en la bicicleta, recorriendo lugares por la ciudad, lugares en que no había nada, donde nada podía encontrar, y no sabía a dónde iba, ni que me tocaba hacer ahora en mi vida.

No más ayer, estaba en medio de una disco-terraza, llena de  personas, y al mirar alrededor, solo veía gente superficial, gente que no me decía nada. Es una sensación extraña, que me invade siempre que las cosas no están bien, y echas de menos a quien sí te diga algo. Cogí un taxi a las 4, y me marché a casa, para darle vueltas a la cabeza, incapaz de dormir. Y siempre, esos pensamientos provocados por la mezcla de alcohol y desánimo, llevan a momentos sin conclusiones, más duros que los que proporciona la razón en plenitud.

Pensé en cuántas cosas me hubiera gustado hacer en la vida y no he logrado, como dice Ariel Rot, en su canción "es que no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado, para comprobar que poco se cumplió de lo que habíamos soñado", pensé en trabajo, en muchas cosas que no significaban nada al final, y pensé en mujeres como no... en como había tenido que aguantar que M.J. tontease con otro delante mía anoche, en volver a encontrar a mi camarera favorita en la barra de mi bar preferido y no ser capaz de decir nada simpático, en las oportunidades perdidas por mi timidez para acercarme a las chicas, como ayer sin ir más lejos, en que una chica guapísima, vestida con traje de lunares me miraba en el bar, y finalmente, en Blanca, y en como rompió todos mis sueños, quizá.

Como dice Bunbury, no sé si estoy loco por solo, o solo por loco. Y acabé rogando, un poco de luz.