Blogia

Corazon de segunda mano

Cerrar puertas.

Se me viene a la cabeza aquella imagen de película, en que alguien se marcha del lugar en el que ha pasado tantas vivencias especiales. Se queda en el umbral de la puerta entreabierta, sosteniendo el pomo en la mano, y permanece observando el interior antes de cerrar. Como si estuviera reviviendo todo lo acontecido entre aquellas paredes. Como si no quisiera marcharse. Como si costase trabajo. Tras unos segundos, cierra con pesar, se da la vuelta y comienza a alejarse con una melancólica música de fondo.

Pues la vida también te obliga a cerrar muchas puertas, que no son de casas precisamente. Y las nuevas puertas que me abre no me llenan como me llenaban las que me pretende cerrar. Y ahí estoy mirando al interior, mientras mi pensamiento se aferra al pasado reciente y no quiere resignarse a perder una vez más. Y mientras, ayer, caminaba con una chica que me iba comentando su intensa vida sexual en los últimos años, invitándome a pasar, y yo no le prestaba atención, solo pensaba, una vez más, en las locuras que ocurrieron tras las puertas que se clausuran.

Miraba la puerta abierta, y miraba la puerta cerrada, cada una a un lado del pasillo, como quien en estado de shock no sabe hacia donde le toca ir. Sabe dónde quiere, pero no dónde debe. O acaso sabe dónde debe, pero también que no puede. Y que si una salida esta cerrada, no queda lugar para la elección. Y tantas veces me he quedado en el pasillo, sin ir a ningún lado, rechazando las invitaciones, quedándome a observar el vacío entre las cuatro paredes que contemplaron lo que pudo ser.

Y entre manos que se pierden, y entre besos que se escapan, o caricias que no sientes, solo hay un cuerpo presente, pero una mente que no está en ese lugar, que quiere alejarse lo más posible, salir corriendo hacia lo que siempre ha tenido la convicción de amar. Unos labios que quisieran besar unos labios distintos a los que están besando.

Y entonces es cuando descubro qué poco tengo. Que cada día que pasa estoy más condenado.

Tragándome la discografía de los Hombres G.

 

La vida corre...

Estaba palpando las ruedas de las bicicletas de la estación pública, con el fin de coger una que estuviera medio en condiciones. Justo daba la espalda a la calzada para ver como estaba la rueda de la número 13, cuando detrás mía sonó un estruendoso impacto que me sobresaltó. Me giré lo suficientemente rápido como para ver dos motos y sus ocupantes volando por el aire a cuatro o cinco metros de mi. Se me quedó grabada la imagen de uno de ellos cayendo al suelo mientras se abrazaba al cuello del otro. Me pregunté cómo. entre tanto impacto y vuelo. ambos se habían agarrado el uno al otro antes de caer al asfalto, para terminar impactando con el suelo como a cámara lenta. Uno de ellos se levantó y el otro permaneció tendido, sin poder levantarse, denotando que había quedado lesionado.

Hice ademán de acudir en ayuda, para ver cómo se encontraba el herido, o ayudar a lo que hiciese falta, ya que de hecho, quizá, era el peatón más cercano, pero enseguida bajó gente de los coches, y en segundos había ya tres o cuatro personas alrededor, así que para no ser marabunta, permanecí al margen, y volví a la ceremonia de la elección de la bicicleta.

Aún pude fijarme como en lo que llegaba la ambulancia, paró un vehículo BMW en medio de la vía, y se bajó alguien, posiblemente médico, que al ver un lesionado decidió detenerse para atenderlo. Me pregunté si Blanca hubiera hecho lo mismo, y recordé cuánto odio a los médicos. Me marché en la bici, mientras me cruzaba la ambulancia y el coche de Policía Local que se dirigía al lugar de los hechos.

E iba pensando que la vida se puede esfumar en un segundo, en una simple decisión, en un simple acto, y que puede hacerlo cuando aún nos queden tantas cosas pendientes de hacer que habíamos ido posponiendo, y que ya nunca podremos terminar. Y me preguntaba, pero ¿Y las cosas que desearías hacer pero no está previsto que hagas ni estás destinado a hacerlas? Aquellas que sueñas y no te pertenecen... 

Lo que queda de la feria (II)

Lo que queda de la feria (II)

Solo es lo que pudo ser...

Lo que queda de la feria...

Lo que queda de la feria...

... una semana después.

El día que mi vida se rompió.

No sé exactamente cuando fue. Si fue el día que ella enfiló la carretera sin billete de vuelta o el día que me faltó una motivación para levantarme por las mañanas. O tal vez ya nació quebrada. También pudo ser antes, allá cuando apagaba mis pensamientos con pitillos en una barra o bajo la música de Quique González, tratando de pensar que yo era especial. O quizá queriendo engañar con ello a los demás.Tal vez pudo ser cuando descubrí que nunca haría nada especial, aparte de quererte.

Cuando vi que cada cosa que hacía nunca llegaría a su destino. Que la persona que amase nunca me amaría a mi. O que los domingos están completamente vacíos. Nada que hacer. Que a cada momento que deseo algo con mucha fuerza es algo que al mismo tiempo está muy lejos. 

O se rompe poco a poco, cada día antes de domingo que dejo pasar sin hacer la locura de invitarla a salir. O me derrito cuando me mira a los ojos, aunque para ella no sea nada más que "ese..." Quizá cuando observo que mi vida es tan rutinaria que nunca sucede nada, y que el círculo es tan pequeño que estoy atrapado en un bucle de tres o cuatro estampas, que se repiten sin dejarme ir más allá.

Quizá cada vez no mando a tomar por culo el mundo entero, y reviento haciendo cada cosa que quiera hacer, sin importarme las consecuencias...

Y eso que ayer, al dejar aquel bar de la calle Dos de Mayo, de madrugada, quise creer que aquella chica me contemplaba, como quien trata de evitar algo con la mirada, o lo acepta sin quererlo. O yo lo imaginé. Y eso que ayer, como últimamente, mi móvil no deja de sonar. O quizá es temporada de conveniencias.

Tal vez cuando me corrompí porque ya nada importaba. Y como también, en algunos momentos, tampoco importa nada ya. Aunque pudiera ser que nunca haya estado rota. Y sin embargo, siempre he intentado arreglarla, sin encontrar el truco.

Pero el día que mi vida se rompió, también supe que nadie me entendería nunca, pero que era lo mejor.

 

http://www.goear.com/listen/91bbf5b/El-regalo-mas-grande-Tizziano-Ferro-y-Amaia-Montero

 

A dormir.

Me alegro de no haber terminado de escribir el jueves lo que estaba pensando. No haber escrito cosas que no estaban llamadas a suceder. De no haber sido el único estúpido que sueña con algo que la gente que te observa considera absurdo, fruto de la enajenación.

Y a pesar de ello, y también a pensar de las últimas letras que escribí en este blog, me siento triste, y vacío, porque falta algo en mi vida, y este fin de semana me he vuelto a acordar, aunque estos últimos días se me hubiera olvidado.

Traté de subirme la moral, y se me ocurrió aquello que dicen de que comprarte cosas, ahuyenta las penas, así que sin ningún reparo económico, me pasé toda la mañana comprando ropa buena, y el enorme gasto solo me sirvió para ahuyentarlas un ratito.

Me voy a la cama, pensando en lo poquito que me bastaría hoy para ser feliz y lo difícil que es. Me voy a la cama a soñar un ratito, a ver si el mundo paralelo, me depara algo bonito.

Falsos nuevos tiempos.

Llevaba toda la primavera sin correr, por miedo a que el polen se volviera contra mi, y hoy decidí ponerme chulo con el polen y enfundarme los calzones cortos para echar unas carreras por el parque. ¿El parque? Como siempre, lleno de grupúsculos de personas de cháchara mientras pasean los perros que se te meten por medio cuando vas trotando, y alguna que otra pareja medio escondida para besuquearse, a los que notas molestar cada vez que pasas corriendo frente a ellos. La única diferencia con el invierno eran las flores moradas caídas de los árboles que alfombraban la tierra, perdón por no conocer su nombre... Pero lo mejor, es esa sensación de liberación de las tensiones que queda después de un carrera de quince minutos. Es esa sensación de cansancio físico que relaja el cuerpo, y de oxigenación mental. Ahora, que las temperaturas empiezan a presagiar el verano, espero que esta sensación sea preludio de algo bueno. Porque lo cierto es que llevo unos días envuelto en una incomprensible actitud de "viva la vida", sin notas de autocompasión, que debe ser visible, porque el pasado sábado incluso ligué sin querer con una chica muy mona... y todo esto, no es propio de mi, y me preocupa.

¿Ser vivo? ¿Ser humano?

Lo ha dicho la "iluminada de la ministra" Bibiana Aído "un feto de 13 semanas es un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano porque eso no tiene ninguna base científica".

Ahí lo llevan... para ser ministro deberían exigir al menos tener terminada la EGB. O mucho daño ha hecho la LOGSE.

Solidaridad con Guatemala.

A estas alturas, todo el que siga los medios de comunicación está enterado del escándalo que salpica al presidente de Guatemala, el socialista Alvaro Colom, y su esposa, Sandra de Colom, y si no, lo resumo.

Un abogado guatemalteco fue asesinado a tiros en las calles de Guatemala. Tras su fallecimiento se difundió un vídeo en que aparecía el propio abogado, grabado dos días antes del asesinato, en que comenzaba diciendo "Si usted está viendo este mensaje es que yo, Rodrigo Rosenberg Marzano, fui asesinado por el secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y su socio Gregorio Valdez (empresario vinculado al gobierno), con la aprobación del señor Álvaro Colom y de (su esposa) Sandra de Colom"

En el vídeo, que en tres partes podéis encontrar en You Tube, se explica el motivo, y es que el entorno del presidente y éste, quisieron utilizar la figura de un empresario guatemalteco, Mussa, para lavar la imagen de las instituciones del país, bastante deterioradas por los casos de violencia, corrupción...  Al acceder éste a la directiva de Banrural, principal banco del páis y controlado por el Estado, comienza a percibir la existencia de negocios ilegales y millonarios del presidente, su esposa y entorno. Se niega a encubrirlos y es asesinado. También asesinan a su hija, para aparentar un móvil distinto al real. Rosemberg es asesinado por ser abogado de Mussa, y conocer los hechos. Todo esto, resumidamente, cuenta Rosemberg en el vídeo grabado antes de ser asesinado, del que entrego 150 copias para que se hiciesen públicas si él fallecía, denuncia que se está investigando.

Parto de que para opinar hay que conocer bien el país y sus circunstancias, y yo solo conozco los hechos que se han producido en los últimos días. Pero es exigible, por la comunidad internacional, que se siga una investigación profunda hasta llegar al fondo del asunto, y mientras, en aras de una investigación imparcial, los mandatarios denunciados, deberían apartarse de la vida pública, especialmente de las instituciones que guardan relación con los hechos y en las que presuntamente tienen sus negocios, ser incomunicados entre ellos... todas las medidas necesarias para evitar una alteración de las pruebas. De lo contrario, la investigación está condenada al fracaso, pues ya sabemos, como en esos países pequeños (y también grandes) hay quienes controlan todo para sus propios intereses. Los entramados montados. De hecho esta semana, se ha conocido la destitución de la Fiscal encargada, por ser su hija novia del hijo del portavoz del presidente, o reuniones del Fiscal General con el presidente. Mal vamos, aunque intervengan la ONU y el FBI, como aparentemente se les va a permitir para una mayor transparencia. Y peor aún cuando el presidente en lugar de mantenerse imparcial dice que solo lo sacan muerto de la presidencia.

De todos modos, el motivo de estas líneas es otro, derivado de lo anterior. En las últimas horas ha sido detenido un internauta guatemalteco, por pedir en un foro a la gente que sacasen el dinero "del banco de los corruptos", Banrural. Al parecer en Guatemala, es delito, llamado de pánico financiero, y castigado con prisión, el hacer afirmaciones que conduzcan a crear alarma entre la gente que provoque la retirada del dinero de las instituciones económicas. Pues bien, este chico, por escribir esas palabras en un foro, fue detenido y encarcelado por las fuerzas de seguridad.

Desde aquí mi apoyo a este chaval, como debería hacer toda la red y toda la comunidad internacional. Primero, porque independientemente de consideraciones jurídicas, que revelan tal detención como una aberración, sin fundamento de ninguna clase, se está atentando contra la libertad de expresión. Y segundo, porque realmente, con esa actuación, ese gobierno se está comportando como una auténtica dictadura bananera, encaminada a acallar a todos aquellos que los perjudiquen, al más puro estilo mafioso. ¿Se trata de callar a boca a quienes no están con ellos? ¿Se trata de evitar que se propague una corriente de opinión contraria a sus intereses? ¿Hasta dónde pueden llegar? Y todo ello vulnerando las normas éticas universales.

Compadezco a los guatemaltecos por tener un gobierno que actúe así contra un inocente chaval y espero que recupere su libertad, física y de expresión.

 

 

Antonio Vega.

Hoy nos dejó. Mi pequeño homenaje. Descanse en paz.

 

¿Se llama venganza?

No sé mentir.Tal vez porque sea demasiado buena persona o quizá, porque sea inútil también para eso. Y casi es mejor lo segundo porque el ser buena persona hoy en día es sinónimo de que todo el mundo se aproveche de ti.

Por eso, cuando me encontré entre las manos, sin haberla buscado, la ocasión de volver a decirle algo, seis años después, no supe lo que tenía que hacer. Podía escribirle todo aquello que se me quedó en el tintero aquel mes de agosto, pero quizá, sin darme cuenta, ya estaba todo dicho, o quizá, viendo el tiempo transcurrido, ya no había nada que decir. Podía pedirle simplemente que me liberase, tener la ocasión de encontrarnos una vez para marcharnos cada uno por un lado, pero esta vez yo, absuelto para siempre de las espienas clavadas. Pero sabía que en cuanto viera que era yo quien le escribía, volvería a desaparecer. Podía marcharme por donde había llegado, y dejar pasar ese tren, ya que realmente había pasado hace mucho tiempo, y eso era lo más razonable y sano para todos.

Pero luego, había otra parte de mi, el odio que alimentó la pena, que me decía que alguien que me causó tanto daño, no debía inspirarme sentimientos de respeto, y por eso, podía jugar... y en una tontería, le escribí un mensaje sin decirle quien era, sin que lo supiera... y a ese mensaje siguió una respuesta, y ahí pensé en dejarlo todo, dejar que el mundo corriera... pero en otro día tonto escribí otro mensaje contestando al anterior... y entonces vino otra respuesta... y yo volví a responderle... y ahora me miro, y si esto sigue adelante... no soy más que un farsante, jugando a algo que no tiene sentido ni fin ¿para qué?

Y si siguiera, al final, como no sé mentir, acabaría confesando quien era quien le escribía, en arrebato de honradez. pensando que es lo mejor y más sincero que puedo hacer, y provocaré la estampida... para arrepentirme luego, por haberlo hecho de ese modo, y no haberlo sabido terminar bien... arrepintiéndome de no haber hecho otra cosa o haberlo dejado correr...

Así que aquí me hallo, sabiendo que es lo mejor, y tratando de convencerme para que sea así, y evitando pensar que es cosa del destino o de la providencia.

Y todo esto ahora, que ya me sentía libre, y de hecho me siento libre, y mucho me ha costado, pero las ilusiones tienen un precio. Y por una ilusión vana y absurda, accedí a pagar el precio de olvidar.

Mentiras.

Hay un término que ha acuñado el gobierno que me da miedo: Responsable. Y cuando lo suma a otro, me causa terror: Solidaria. Porque con ellos se trata de justificar lo injustificable. De decirte que algo malo va a ser bueno, cuando en realidad solo va a ser bueno para ellos. Por eso cuando les oigas decir, aspiramos a una "_____" solidaria y responsable, échate a temblar. Por cierto ¿sabíais que el término solidario quiere decir lo mismo que caritativo? ¿Y sabíais que lo acuñaron para extirpar de la sociedad términos que tuvieran alguna inclinación católica? Y es que hay gente que dedica sus vidas a cosas tan inútiles como necias.

Feria de Sevilla

Se acaba la feria. Ya hace años que no me transmite nada especial. Supongo que me he convertido en un “pureta” de costumbres, y solo me encuentro a gusto con la copa servida a mi gusto, a la hora de siempre en la mesa de costumbre, y fabricando sobre ella los planes habituales.

 

Hace ya seis años, fue una feria muy especial. Desde entonces volver a las calles del Real era clavarme aquellos recuerdos, y una vez se fueron disipando, la feria no me aporta más que indiferencia. La dejo para quienes la disfruten. Yo voy un par de días, y cuando nadie me mira, procuro fugarme, en un largo paseo hasta Nervión, que este año cambié por el hacinamiento del metro mas cateto de España.

 

Ademas, tengo la sensación de que esa idea del sevillano simpático y abierto se ha ido perdiendo, porque cada dia en la feria supone una infinidad de discusiones, empujones, gorrones, gente que se cuela...  todo motivado por la mala educación y el egoismo de la gente, en una sociedad que cada vez piensa menos en los demás, lo cual es el mayor cáncer que puede sufrir una comunidad. No me voy a detener en ejemplos. Asi que tambien dejo la feria para los que quieran trifulcas…

En esa línea, desde aquí, mostrar mi sincera tristeza por el joven de 19 años asesinado ayer en las mismas calles de la feria por perseguir a quienes le robaron la chaqueta… o al que al parecer arrojaron por escaleras del metro abajo, por motivos que desconozco… la seguridad de la Sevilla simpatica y graciosa… resulta ironico. Esa Sevilla se ha perdido, sustituida por una Sevilla egoísta y maleducada, con la delincuencia propia de las grandes ciudades.

 

Delincuencia que sale muy barata, porque este gobierno acaba tratando a los asesinos como víctimas de la sociedad a las que hay que reinsertar. Pero ¿Cómo se reinserta al chico de 19 años que está en un ataúd, y a las demas victimas, y a sus padres? ¿se reinsertarán algun dia? Y es que es injusto que un chico vaya a disfrutar y acabe de ese modo por culpa de unos incalificables, que no son cuatro, que los hay a patadas.

A pesar de estas cosas, los días que estuve en la feria traté de disfrutarlos. El caso es que la feria 2009 se va terminando… y por esta acera se va terminando igual que siempre…

Lost en Cuatro

Están reponiendo la serie desde la primera temporada... el domingo pasado, los primeros capítulos, me recordaron otra escena de altos vuelos...

Una cara corriente.

Recién llegado a una fiestecilla, que organizaba un amigo en su casa, me presentan a una chica, y se me queda mirando:

 

- Pues tu cara me suena mucho... mmm ¿Por dónde vives? Quizá sea eso….mmm…  De hace algunos años, cuando salíamos por aquella zona…

 

Voy cogiendo sitio junto a la botella de Legendario, cuando unos minutos más tarde me presentan a otra chica,

 

- Pues tu cara me suena mucho… mmm

- Ya estamos… ¿de qué?

- Pues no sé…. ¿Tu veraneas en Mazagón? ¿No? Vaya ¿Y no vives por…? ¿Y no trabajas por…? Pues no sé…

 

Voy escapándome de la mirada esa que te clavan para intentar recordar, pegándome a alguna canción que suene en la radio, para empezar a denotar que soy un tipo raro…

 

Salimos a la calle y nos presentan a otra chica, esta mira a las cuatro o cinco personas que le acaban de presentar…

 

- Pues ti no te conocía. A ti tampoco… a ti tampoco… y a ti ... (me mira) … sí que me suena tu cara…

- No, si yo ya lo sabía…

 

Soy un idealista.

Porque no soy romántico, para nada, aunque hayas leído lo que hayas leído en este pseudo diario de tribulaciones, no sé tener detalles de esa clase, me parecen cursilones, aunque soy leal y sincero, y no fallo cuando hace falta de verdad. Lo que realmente soy es un idealista, un soñador, alguien que persigue aquello a lo que muchos acaban renunciando, el último buscador de una vida de sensaciones especiales.

Por eso te doy las gracias por estar ahí detrás, por dejarme verte pasar un día a la semana, y hacerme feliz con ello.

Por eso quise regalarte una canción después del último sábado, pero la guitarra estaba quebrada y solo contaba con una grabadora de bazar... perdón, lo que cuenta es el mensaje, el mensaje de un idealista. Prometo grabarla mejor y perfeccionarla, pero la necesitaba para hoy.

Y para quitar el mal sabor de boca, te dejo esto, que es un sueño, un sueño que tuve hoy.

http://www.youtube.com/watch?v=VYiNDHLUEhk

(Aún no puedo insertarla por motivos legales... te dejo enlace).

Otra manera de hacer el ridículo de este sincero mendigo.

 

Otra vez ella.

No sé como llegué hasta aquí. "Solo quiero despertar..." dice la canción que suena de fondo en esta habitación.

El progreso, la tecnología, la informática, las comunicaciones... todo avanza tan rápido. No hace mucho tenía que buscar a las personas en los lugares que frecuentaban, no hace mucho el único contacto que tenía con una chica era un teléfono que empezaba por 95 y al que respondían sus familiares, y no hace mucho planeabas para el día siguiente los desplazamientos que ahora solucionas con un click. Creo que antes era mejor.

Cuando alguien se iba, se iba para siempre. Nunca sabrías más de ella. Y no sé si eso era bueno o malo. Y ahora también se va para siempre, pero es como si al mismo tiempo se quedara para siempre.

¿Que de qué estoy hablando? Hablo de si el progreso no nos estará haciendo ser testigos de escenas que nunca debíamos haber presenciado, si no nos hace ser protagonistas pasivos de vidas ajenas, permanecer en lugares que no nos corresponden. Si no estamos volteando el mundo, nos hacemos daño con ello y desviamos el futuro que nos esperaba.

Sigues sin entenderme ¿verdad? Un ejemplo reciente. Cuando terminé la relación con con Dna hice con ella un pacto,  ya que íbamos a los mismos sitios, no haríamos daño al otro exhibiéndole nuestras hipotéticas futuras relaciones. Y lo cumplimos, bueno, más bien ella, porque yo de relaciones nada de nada. Pero ¿De qué sirve cumplir si el progreso es quien lo traiciona? Un simple click en un buscador y ¡chas! bastó un click para saber que ya había un nuevo rey de la casa, ocupando el lugar en que yo estaba, y que parecía más feliz con él. ¿Evolución natural de las cosas? Sí, pero, no puedes evitar una sensación de sentirte fuera del cuadro, confuso ¿que hace con ese? Si me quería a mi...

Pero ha sido esta semana cuando todo se ha vuelto loco. Después de enamorarme de "ella" como nunca antes lo había hecho de nadie, después de que se fuera hace seis años, de los frustrados intentos de buscarla, de verla, después de que "ella"  fuera el motivo por el que nació este blog, de escribir tantas letras sobre "ella"... después todos estos años sin saber de su existencia absolutamente nada, ni verla, ni oirla, ni saber que hizo con su vida, si estaba sola o acompañada, si le iba bien o mal, después de obligarme a no sentir por ella, semiaprender a odiarla... un click involuntario me puso otra vez delante de su cara morena, y de un cúmulo de casualidades, que por un momento, hicieron temblar mi convicción de que todo lo que ocurre es fruto de la casualidad, y no responde a un plan preordenado.

Después de seis años, ahí estaba ella, con la sonrisa de siempre.

Lost

Sigo recogiendo algunas mis escenas preferidas de Lost: Ben, el malo, juzgado por la isla. Moraleja: Hasta los muy malos tienen sentimientos...

 

El tomate

Estos días en Conil no han sido para rasgarse las vestiduras, pero estuvieron bien. Es decir, pasarlo bien, sin que ocurra nada especial. Voy a quedarme con los mejores detalles de esos días. Y uno de ellos es este lugar.

Bajaba las cuestas de Conil, crucé el arco, y tras atravesar a la plaza, opté por desviarme hacia la izquierda, en lugar de seguir la calle de la derecha, como todo el mundo, que es la más concurrida y repleta de bares. Buscaba un lugar donde cenar unas tapas, antes de empezar a digerir Legendario y Coca Cola, y pensé que por ese lado los bares estarían más tranquilos.

En una estrecha calle topamos en el lado derecho con tres pequeños bares sucesivos, aparentemente de copas. Sin embargo, en uno de ellos, el que estaba en medio, había un cartel a la izquierda de la puerta, de esos clásicos negros, que recogen la lista de tapas, y por no seguir dando vueltas, decidimos entrar "en ese mismo".

El bar es pequeño. Como ya he dicho, aparenta ser un local de copas, luces tenues, una barra a la izquierda, y mesas altas a la derecha. Lo lleva un grupo de chicas, la mayoría vascas (y una guapa ¿quizás sudamericana?), todas muy agradables y atentas. La carta no es extensa pero me encantaron la tortilla de patatas, el salmorejo, las patatas alioli.. todo con un toque especial, y los Legendarios, como a mi me gustan, con su vaso ancho y limón, el trato afable... La música española de fondo, especialmente de Calamaro... chicas guapas que entraban y salían... En definitiva, te sentías a gusto en aquel lugar. Por eso repetimos tres noches consecutivas, dejando la última noche una cuantiosa cuenta de alrededor de 150 euros, a base de tapas, cocktails y copas.

Curiosamente no me quedé con el nombre del bar, pero una chica de Conil me dijo más tarde, que se llamaba "El tomate". Pues gracias a todas las que trabajan allí, por hacernos sentir como en casa.

Nuevos aires.

Es Semana Santa en Sevilla. Y no ni me he enterado. No estoy sintiendo el ambiente como otras veces. El trabajo me ha encerrado estos días. Ni siquiera me dejara ver mañana a la Virgen de la Sed salir de su parroquia. Así este año la dejaré descansar, que todos los años le pido el mismo imposible, y no sabe ya qué decirme.

Mañana cojo unos días de descanso y me voy a Conil de la Frontera.

Por aquí las cosas no han funcionado como debían. Corrijo, han funcionado como debían pero no como quería. Y aunque soy perdedor infatigable y persistente, es mejor hacer tiempo muerto.

Es lo que llaman buscar nuevos aires, veremos si los puedo respirar.