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Corazon de segunda mano

No quedan tantas cosas...

No es santo de mi devoción. Pero esta canción de Alex Ubago, puso música de fondo a uno de los momentos más jodidos de mi corta vida, uno de esos momentos en que no entiendes nada de lo que está pasando... y se acaba de terminar, y no entiendes qué es lo que ha pasado. No sabes que es lo que ha fallado para volver atrás y arreglarlo, o no sabes si vas a despertar de un mal sueño.

Aún tenía el móvil entre las manos. Allí, en el garaje desierto al mediodía, me senté en el Jeep Cherokee, en estado de shock, rodeado de impotencia y pena, arranqué el coche, conecté la radio, y mientras la antena se elevaba hacia el techo, empezó a sonar " ... porque quedan tantas cosas por contarte y que me cuentes, tantos ratos y pasiones por vivir a tu lado..."

Volví al punto de muerto sin mover el coche, apagué el contacto. Y allí volví a ser niño por ti. Pero era yo, el de siempre ¿cómo pude engañarme?

Siempre que la escucho, me lleva otra vez atrás en el tiempo, a ese garaje, a ese coche, a ese momento.

Una historia diferente

Sueños

¿Por qué voy a escribir estos sueños? Hay gente que los interpreta. Yo pienso que solo son fantasías de tu mente, pero son extraordinarios, porque las cosas son diferentes y más intensas que en la vida misma. Escribiéndolos, veremos, dentro de algún tiempo, si eran meras fantasías o querían decir algo.

Cruzaba Felipe II. Era la Sevilla que habrá dentro de unos veinte años. Nada tenía que ver con la que hoy conocemos. Y al terminar la calle, comenzaba a la derecha aquel edificio espectacular. Sobre arquitectura antigua de piedra gris se levantaba un inmenso edificio: La gran caramelería de moda. Era un edificio propio de un cuento, tipo película americana en blanco y negro, se elevaba unos cuatro pisos para alcanzar una enorme terraza con vistas al mar, que quedaba al lado contrario a la calle de acceso, mar salpicado de enorme piedras de hielo. En ese mirador, todo el mundo se sentaba a elegir que tomar entre las ofertas de la carta de productos de caramelo. A un extremo de la gran terraza, se abrían las puertas al mostrador del que salían los camareros con las bandejas cargadas. El edificio seguía levantándose desde ese extremo, varias plantas más, envuelto en un cielo curiosamente anaranjado.

Si optabas por pasar de largo de la caramelería, a la izquierda, se abría una plaza inmensa, lugar de congregación de turistas y lugareños a la búsqueda de ocios de domingo, llena de mesas diseminadas por las distintas cafeterías ubicadas en ella, con una gran fuente en medio. La plaza podía tener un diámetro similar al de la Plaza de España, el suelo era de color rojo despintado, y el ambiente gris. Era espectacular. Jamás había visto nada igual. Me despertaron unos turistas que preveían llegar a París en dos horas y media.

Pasé  a otro sueño, más sencillo, pero más propenso al goce. Coincidí con ella en una pequeña casa de playa, donde había congregadas varias personas. Allí conocí que tenía dos hijos. Por primera vez en mi vida, no me importó que la persona con la que pretendía flirtear viniese con premio, como dicen mis amigos cuando bromeamos. Es más, ni siquiera me importó. Fue bonito verla en ese sueño, y compartir con ella los momentos más estrechos que hasta entonces habíamos tenido. ¿Quien era? Alguien a quien justo había visto dos días antes.

Los sueños aún me llevaron a un tercer lugar, no sé si para jugarme una mala pasada, para ponerme en mi sitio, o para regalarme algo. Solo recuerdo nebulosas, cosas vagas que no soy capaz de poner en pie. Son sueños de los que solo recuerdas alguna imagen concreta que a lo largo del día aparece repentinamente en tu cabeza como un destello, y que sabes que pertenecía a ese sueño pasado y se ha escapado un segundo para aparecer en tu cabeza despierta e irse corriendo. No recuerdo nada bien, solo ese destello que se fue, según el cual, en un momento, tú estabas allí, de espaldas a mi, y giraste la cara para mirarme.

El mejor momento de tu vida.

Hoy no es el mejor día de mi vida. Ni siquiera es un buen día. En realidad, creo que es uno de esos días malos en que te sientas a escribir para calmar tus inquietudes. Y lo cierto es que no ha pasado nada que no haya sucedido ya varias veces cada ciertas fechas, que no ha pasado nada que convierta este día en excepción a la vulgaridad ordinaria, que no forme parte de la sucesión habitual de episodios rutinarios. Pero me siento con las manos vacías y no sé como se arregla eso.

Sin embargo, dentro de la rutina, un pequeño fragmento de mi historia, insignificante para los demás, puede para mi, ser un motivo de vuelco al corazón o fuente de ensoñaciones. Como el de ayer, 28-03-09.

Un día conoces algo que te gusta. Puede ser cualquier cosa: un músico, un trabajo, un tema interesante, alguna materia desconocida, o simplemente algo que hay en un escaparate... Empiezas a interesarte por ello, procuras saber más cosas acerca de, y por fin, una vez conocidos los detalles, quieres que sea para ti. Por eso pones los medios para acercarte, tiras el lazo y lo agarras... o fracasas. Entonces, cambias el nudo y vuelves a tirar la cuerda, a ver si esta vez...

Con la gente pasa algo parecido, aunque no igual. Conoces a una persona un día, te la llevas puesta en la retina, y anhelas el momento de volver a verla. Poco a poco, cuando conoces más cosas, no quieres solo verla, quieres más de esa persona, así que das los pasos hacia ella, tiras el lazo, y responde... o fracasas. Con las personas, nunca sabes si tendrás una segunda oportunidad de volver a lanzar la cuerda después del primer fracaso.

En mi caso he aprendido, gracias a mi experiencia, que cuando quiero a alguien de veras, y quiero seguir disfrutando de su presencia, no debo querer más de lo posible, porque provocaré la estampida. Así pasó al menos en el episodio al que más relevancia di de mi pasado. Jamás volví a verla. Y debí aprender. ¿No es acaso mejor poder verla cada día, y disfrutar de ella, que querer más y provocar que se esfume? Conformarte con disfrutar las pequeñas cosas, que no perderlo todo por quererlo todo.

Es como cuando apuestas doble o nada, pierdes y lo pierdes todo. Y yo, prefiero seguir teniendo la posibilidad de cambiarte dos palabras, y no provocar tu huida.  Aunque a veces, me pueda traicionar a mi mismo, yendo más allá de lo permitido. Porque también a veces, no me creo esto que estoy escribiendo y me apunto al carpe diem.

Dicen que cuando estás enamorado se te acelera el corazón cuando te cruzas con esa persona o hablas con ella, y así debe ser... entonces ¿será que estoy enamorado? Porque el corazón me late cuando cruzo dos palabras con ella. Pues entonces no he elegido bien porque supongo que para ella soy un algo indiferente. Y además, cuando alguien te acelera el corazón, estás condenando al fracaso, es ley de vida: Enamorarse demasiado, no sé por qué, siempre te convierte en perdedor. 

Así que por un rato, cuando te veo, el mundo en que vivo, gira sobre ti, y al desaparecer, pongo los pìes en la tierra, enciendo un cigarro, y aunque sueñe contigo, encaro un mundo en el que no existes.

Perdido.

 

Estaba viendo la quinta temporada de "Perdidos". La trama gira en torno a los viajes en el tiempo. De repente un flash y vuelves a ser testigo de algo que ocurrió hace mucho tiempo. La posibilidad de intervenir en una escena en la que no estuviste, y que puede interaccionar con el futuro. Pero sobre todo, la posibilidad de decirle a alguien, aquello que no tuviste ocasión de contarle entonces, y que has guardado en la soledad de tu espacio, aquello que ya no volviste a tener ocasión de hacer, volver atrás para decirle aquello que sentías y nunca hiciste.

A veces, paso frente al Café de Indias de Eduardo Dato. Aquél en que estabas sentada con M. una tarde del pronto verano del 2.003. No sé por qué, siempre miro a la izquierda, esperando volver a encontrarte allí sentada, como si hubiera regresado al pasado, a aquella tarde, y tuviese una nueva oportunidad.

Aquella tarde del 2.003, te dije que no iba a ir porque ya iba mal de tiempo. Fue por orgullo, dignidad, honor. Estaba deseando ir, pero dijiste que no te quedarías ya mucho y tuve la completa sensación que no querías verme, por eso inventé aquella excusa del tiempo, te deseé buen viaje y colgué el teléfono fríamente. Con naturalidad, como si no me importase, pero doliendo dentro. No sé que pensaste tú, ni lo sabré.

¿Y habría cambiado algo si tuviese una segunda oportunidad? Nadie lo sabe.

Hace seis años. Comprendo que no he viajado en el tiempo cuando veo que las que allí están sentadas son otras personas, otras caras, y que tú hace años que viajaste a otro lugar.

Entonces sigo caminando. Pegando tropezones en todos lados, como un patán, sin camino, sin destino, sin ir a ningún lado. Perdido, como la serie. Pero como dijo en ella Sawyer “¿Por qué no le hablaste? Lo hecho, hecho está”.

 

Respiras y yo...

Porque merece la pena luchar por ello, cada vez que pueda, durante esta horrible campaña a favor del aborto libre, en la medida que pueda, me enfrentaré a ella. Esta es una canción de Rosana, interpretada por Kesia. Leí el testimonio de una persona que cuando lo pasaba mal con el embarazo y tenía dudas, la escuchaba... hoy es feliz. Para que todos tengan la oportunidad de vivir, aunque algunos no sepamos aprovecharla...

La mentira del Gobierno sobre el aborto.

La mentira del Gobierno sobre el aborto.

Este gobierno, que pretende legalizar el asesinato en masa de seres indefensos (aborto), se ha inventado un eslogan, que sus miembros repiten sin cesar, con objeto de evitar que se hable de lo que realmente se tiene que hablar, que es sobre el aborto en sí. Y esa eslogan es "No se trata de hablar de eso, la pregunta es ¿deben ir las mujeres a la cárcel por abortar?"

Pues es mentira. Y supone engañar para lograr una corriente favorable a su propósito.

Hay que distinguir lo que es prohibir de lo que es penalizar. Una cosa puede estar prohibida pero no penalizada. Hay muchas cosas que se castigan pero no penalmente, sino con sanciones administrativas y se pueden penar con multas, inhabilitaciones, trabajos en beneficio de la comunidad... Por tanto, la pregunta que hacen es demagógica.

Pero es más, ninguna mujer en este país va a prisión por abortar, porque el Código Penal otorga la opción entre prisión (mutable por multa) o multa, siguiéndose la segunda posibilidad siempre. Hoy por hoy no hay ninguna mujer en prisión por abortar en España.

Por tanto, la pregunta real es... ¿quiere usted asesinar a seres indefensos?

O tal vez se trata de que las clínicas abortistas y quienes cobren comisiones por favorecerlas sigan llevándose millones de euros al año a costa de bebés que no llegarán a ver la luz del día. Podría decir muchas cosas sobre las mentiras y la demagogia que utiliza este gobierno en este tema, pero por hoy lo dejaré aquí, para no calentarme.

Ricardo Arjona. Como una estrella. "A esa estrella en tu vientre, no le digas detente".

Me iré pronto.

Vuelve sobre tus pasos. Hazlo tú ¿que más da? Hazlo como si no pasara nada. Como si se tratase de una cosa rutinaria, que se hace todos los días sin pensarla, porque aparentemente carece de la más mínima importancia... ¿Y si no lo fuera? Ya...

Ya, fuerza una sonrisa si es necesario, lo exige el guión, no importa, sabes que hay un espacio que nunca se traspasa. El otro lado aprendió de niño el papel de comportarse en cada sitio, sin saber comportarse. Pero incomoda ¿verdad?

Un gesto con desdén, las sonrisas sinceras quedaron atrás hace tiempo, la mirada al infinito del cristal.

Con una bolsa llena de historias vanas, volveré sobre mis pasos, desandaré el camino, y nunca los verás volver. 

Porque llevo toda la vida yéndome de todos lados.

Taxistas de Sevilla.

Coger un taxi un sábado por la noche desde la Plaza Nueva a Nervión puede costarte 9 o 10 euros, o cogerlo de Santa Justa a San Francisco Javier un martes por la noche, 6 euros. Estamos hablando de dos o tres avenidas. Eso sí, Dios coja confesado al visitante que coge un taxi en el aeropuerto, porque somos la ciudad que no tiene un servicio de transporte adecuado entre centro urbano y aeropuerto.

Son precios de atraco. Yo cojo taxis en Madrid u otras ciudades y por trayectos mucho más largos me cobran poco más de la mitad, y con mejor servicio...

Los taxistas de Sevilla te cobran 2 euros de suplemento de noche, aplicados sobre unas tarifas de por sí caras, amparándose en la peligrosidad nocturna. Y yo me pregunto... ¿cobrando 2 euros más ha desaparecido el peligro? que yo sepa nada se ha solucionado, y la solución serían medidas de seguridad, policiales... pero los robos no se arreglan cobrando 2 euros más a quienes pagamos la tarifa sin sacarles una navaja... es decir, ante el robo, medidas contra los usuarios honestos, no contra los ladrones... y claro, los taxistas les dan esos 2 euros y ya no se quejan de los robos... como si ya dejaran de producirse porque cobran 2 euros más. Antes no había taxis en la calle de noche, porque decían que era inseguro, ahora que hay tarifas salvajes, sobran taxis... ¿es que ya no hay robos?

Luego, cuando se habla de tarifas caras nos dicen que tienen que comer... bueno, todos tenemos que comer, y no por eso ponemos precios abusivos, no por eso cobro a un cliente en mi negocio más de lo que cuesta el servicio. Y si así no gana para comer, que cambien de profesión, que es lo que hacemos todos cuando una no nos da lo que queremos.

Y eso cuando el taxista no se queda con el portatil o el móvil que has olvidado en el coche... tras ello llamas a la oficina del taxi, y te dicen que contactan con el taxista, el cual niega que hubiera nada en su coche, y la opción que te dejan es que lo denuncies... ¿con qué pruebas? O el avispado taxista que te engaña con el cambio. No hablo por hablar, hablo de casos reales ocurridos a sufridos usuarios del taxi sevillano.

No pretendo ser cruel  con los taxistas, y generalizar es malo, pero la fama se la han ganado ellos, si quieren cambiarla que se lo ganen también.

Tocando fondo...

http://www.goear.com/listen.php?v=30ad910

Y lo dije alguna vez. Quizá para ser feliz basta con aprender a ser consciente de tus limitaciones, aceptarlas y convivir con ellas. Pero a mi me tocó ser un rebelde o un soñador, y querer lograr cosas que no están a mi alcance. Pero me niego a aceptar que no pueda conseguirlas. Y eso me convierte en un desgraciado, porque las busco constantemente sin encontrarlas.

No más ayer, una chica me tomó la mano para leérmela, decía que eso se llama quiromancia. La única vez que alguien me leyó la mano hace tiempo, me dijo que tenía la línea de la vida partida, y que eso supone una muerte inesperada. Ayer, esta chica, al mirarme las líneas de la muñeca, me dijo con cara de asombro "a ti te ha ido muy bien en la vida". "Pues menos mal que me ha ido bien..." le contesté. 

Aunque no creo en estas cosas, indagué algo más sobre las líneas de mi mano, y he ahí la curiosidad, cuando me informaron que hay una línea que cuenta los grandes amores, y que solo iba a tener un gran amor en mi vida, a los 30 años. Justo con 30 años conocí a Blanca y compartimos seis meses... pudo ser un gran enamoramiento pero no un gran amor... que iba a vivir 60 años y que nunca me casaría, que tengo una gran energía vital... y un montón de cosas más o menos equivocadas.

A estas alturas podría decir que mi vida es un asco. Pero sería injusto, porque al fin y al cabo, tengo muchas cosas, y hay gente a la que le falta de todo. Así que tendría que decir que mi vida no es como la pinté ideal. Y que sigo buscando algo, que no sé que es... y sigo buscando, buscando y buscando, cada día de mi vida, sin encontrar nada.

He tratado de hacer como todos los mortales y entretener mis pensamientos en cosas poco trascendentes, en cosas que me gustan... vi una película, fui de compras, vi dos capítulos seguidos de la nueva temporada de Pérdidos, repasé los tiempos de los tests de Formula 1 en Jerez, leí la prensa, salí de copas con la sola intención de reirme... intenté evitar pensamientos más allá de lo material... pero al final acabé el domingo donde siempre, delante de un café en Picalagartos, recapacitando sobre donde voy... y como siempre en estos casos... preguntándome adónde irás.

Simplemente, decepcionado.

 

 

Para esos momentos...

Antes, cuando por dentro de mi corría alguna sensación desangelante, necesitaba encender un cigarro, para compartir con él mi pensamiento...

Desde que dejé de fumar con habitualidad, cuando uno de esos misiles me atraviesa el cuerpo, echo mano de la ropa de deporte y salgo al parque a correr, a darle una vuelta tras otra, a enfrentarme al viento y chocarme con el frío. Entonces mis pensamientos sanan. 

El último asidero.

A veces piensas que tienes muchas buenas cartas en la mano. Y las guardas para cuando las necesites. Pero cuando llega el momento, empiezas a ponerlas sobre la mesa y adviertes, sorprendido, que ninguna tenía valor. Decepciona darse cuenta, y es en ese momento, cuando adquieres constancia de tu infinita torpeza, cuando sabes que debes empezar la partida desde cero, que el pasado, aunque duela, ya no existe, y que tu única salvación es mirar hacia adelante sin volver la vista atrás. Y que hay que ser valiente para ello.

Hacemos milagros.

Estoy jodido. Empiezo a sentir ese desagradable picor en los ojos y en la nariz, que me obliga a estornudar, y esa congestión nasal molesta y persistente. Y eso significa dos cosas, que el polen de primavera se ha adelantado, y que se acaba mi tiempo: el invierno.

Es decir, a cargar con antihistamínicos y sprays nasales, sin haber cumplido nada de lo que debía. Y cada día que pasa es un día menos. Un día menos para verte y acercarme a ti.

Espero que ocurra un milagro.

 

Tú lo sabes.

Que te estuve esperando después del rosario, que te estuve siguiendo por los pasillos de la facultad. Tú sabes que te esperé cada 5 de agosto, y que te busqué en todas las cafeterías de la alameda. También sabes que me cansé de esperarte. Que fui a buscarte a las arenas de Conil y que me senté cada sábado a esperar una mirada de tus ojos al pasar frente a mi. Y tú, sabes que di lo que podía, pero entonces no podía ofrecer más, y no sé por qué.

Y tú mejor que nadie, deberías saber, que tú y yo teníamos escrito el mismo camino. 

Pero después del rosario saliste corriendo, cuando te pregunté tu nombre, giraste la cara, y cada 5 de agosto el telefóno no sonó. En las cafeterías de la alameda no te encontré ni bajaste a las de mi barrio. Cuando me cansé de esperar no hiciste nada por retenerme, y te escondiste cuando te quise decir lo que pensaba de ti. Y tú, esquivaste mi mirada un día tras otro. Y cuando me esforcé por darte más lo dejaste de lado con desprecio.

Y tú, mejor que nadie, deberías saber que cada golpe aplastaba más mi corazón, helándose del frío metal.

Y hoy, es domingo por la noche, y he recorrido los bares como sila vida se fuera, mientras recordaba todos los golpes... y sentía que soy un fracasado. Pero tú también lo serás.

Gustavo Adolfo Bécquer

—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!

Ese lugar...

Que solo está en mis sueños, que trataba de describir con las letras del 03-04-08, ha vuelto a aparecer en mis sueños, en la noche del domingo al lunes. Esta vez me encontraba en un un lugar cercano, con más gente, y surgió la idea de ir, después de mucho tiempo sin visitarlo, y la idea de volver a estar allí, me generó unas sensaciones agradables imposibles de describir. Sigo pensando que la interpretación de ese sueño, si es que los sueños se interpretan, es la misma que consideraba en aquel abril. Y es curioso, que se venga, casi en la misma época del año, lo cual también tiene su razón de ser.

La ley del talión.

Se dice que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Quizá por eso, hemos heredado muchas cosas a través de los siglos que siguen siendo mejores que cualquiera que se invente. Sin embargo, otras, se dejaron atrás por considerarlas primitivas.

Ojo por ojo y diente por diente. Es una de las más antiguas formas de hacer justicia, quizá la más antigua y extendida a lo largo de la historia de la humanidad, aunque dicen que los primeros textos que hablan de ella datan del Antiguo Testamento o de Mesopotamia. Y se dejó atrás porque se consideró que era incivilizado o inhumano, matar a alguien cuando había matado a otro, o torturar cruelmente a quien lo había hecho con otro.

Si embargo, alguien muy sabio, decía que quizá esta ley, lo que hacía era limitar, es decir, evitar que a alguien se le hiciera más de lo que había hecho, para evitar venganzas.

Aceptamos que es inhumana, y por eso había que dejarla atrás, pero sin negar que es la justicia más justa. Y que es la que apetece aplicar con algunos fantoches y energúmenos que no demuestran ser dignos de vivir, como los que hemos visto hoy, los asesinos de una niña de 17 años, con la sangre fría de haber actuado del modo que lo han hecho todos estos días.

Lo que sí había que plantearse es que en vez de avanzar en la justicia penal, hemos retrocedido, porque con la ley actual en la mano, y salvo que el Fiscal y los Magistrados apliquen la ley de manera indebida por la alarma social (algo más que frecuente), la máxima pena que le caerá a ese esperpento de persona serán 15 años, con un abogado decente, 10 años, lo que quiere decir, que en 2 años y medio podría solicitar ya un permiso de salida, y a los 7 años y medio estaría en la calle, es decir, con 27 años... a este ritmo, le dará tiempo a matar a 4 o 5 chicas alternando con vacaciones en prisión a lo largo de su vida. ¿Cuantas oportunidades tuvo su víctima? 

Y lo que es peor ¿por qué no se agravan las penas para los asesinos de menores? ¿Por qué no?

 

Se me acaba el invierno...

Y ya no sé si es que soy un perdedor o es que pretendo llegar a lugares imposibles... me desespero pero vuelvo a creer en mi lo suficiente para empezar cada semana desde cero. Soy capaz de los pensamientos más contradictorios, puedo pensar que guardo dentro de mi lo mejor del mundo que nadie ha visto o pensar que estoy completamente vacío, que no hay más que lo que ves... puedo ser el más guapo o el más feo delante del espejo... Puedo ser el más cabal y el más loco, el más inteligente y el más estúpido... la diversión y la melancolía... puedo ser tantas cosas, y no soy nada...

Contra mi corazón

Soy un corazón colgando que está lleno de averías

por estrellarse burlando el amanecer

soy un sueño blanco convertido en pesadilla

una promesa cerrada por defunción

 

Soy el viento que en las noches baila a la deriva

llévame donde gritar mi desesperación

 

Porque soy,

una coma en tu voz

un beso contra el desdén

una cita en un café

cuando no hay nada que hacer

cuando este maldito corazón se está muriendo de amor

 

Soy paseos por tu barrio y horas en la autovía

la luz de tu ventana los domingos por la noche

un puñal que me traspasa recordando con su roce

que me ha tocado estar sin ti el resto de mi vida

 

Soy la sombra de una estrella que todavía no conoces

llévame donde arrojar el resto de mis días

 

Porque soy,

una coma en tu voz

un beso contra el desdén

una cita en un café

cuando no hay nada que hacer

cuando este maldito corazón se está muriendo de amor

cuando este maldito corazón me está matando de amor

 

 

Todavía podría encender dos lunas en tu cara.

http://www.goear.com/listen.php?v=b7c8d35