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Corazon de segunda mano

Mi música.

Mis primeros recuerdos de la música se remontan años atrás, a los viajes en el asiento de atrás del GS  Palas de mis padres, mientras en el cassette sonaban las rancheras de Rocío Durcal, la voz de Julio Iglesias, o Carlos Mejía Godoy y los de Palacaguina "Son sus perfúmenes mujer, los que me suliveyan...". Aunque a veces nos dejaban a los del asiento de atrás poner las cintas de Parchís, especialmente la de la peli del maestro que compré en la tienda que había enfrente del "café la esquina" de Colunga. (¿Se llamaba Vallín?)

A los 14 años empecé a desarrollar otro interés músical, más allá de lo meramente casual. Los primeros discos que compré en  mi vida fueron "The Final countdown"  de Europe y "Slippery when wet" de Bon Jovi. Eran mis grupos preferidos, y aún me gustan, aunque los gustos evolucionan con el tiempo. Después la historia es interminable.

Fue en aquella época cuando escuchábamos todo el día "Los 40 principales" y teníamos admiración por la locutora Asunción Embuena, a la que llegué a conocer, participábamos en los concursos traduciendo canciones para tener una cena con Patsy Kensit, hacíamos listas de música, e íbamos los domingos a la Alameda a comprar cintas pirata... y cuando además de escribir prosa, empecé a escribir letras de canciones, que luego tarareaba para mi... 

Con 18 o 19 años, me junté con un amigo, el tocaba la guitarra, yo escribía una letra, el le ponía música, y creábamos canciones... Mi amigo decidió lanzarse al mundo de la música, con otros chavales, insonorizaron un local, compraron instrumentos, entregaron su tiempo y acabaron dando conciertos por bares, locales, y algún macroconcierto de nuevos grupos. Yo no cogí aquel tren, aunque tenía billete para sumarme. Pero fue una semilla en mi.

Había escuchado mucha música, buena música, había llegado a diseccionarla y estudiarla, y me gustaba escribir: No tenía más remedio que aprender a tocar la guitarra. Así que fue un verano muy caluroso, entre el inmenso libro de Derecho Sindical, omnipresente en el cuarto durante julio y agosto, y la vieja guitarra española con el mástil unido por pegamento, con que mi hermana aprendió algún acorde, alternando ambos elementos, aprendí a tocar "El Cadillac solitario" de Loquillo. Y de ahí, a mal tocar algunas canciones populares.

Con esas nociones básicas fue suficiente para ir dando rienda suelta a toda la inquietud compositora que había dentro de mi, y así fui escribiendo decenas de canciones a lo largo de años, y al igual que los gustos, lo que creas, también evoluciona.

No toco bien la guitarra, sino más bien bastante mal, pero lo justo para permitirme crear y recrearme en mi composición tocando. Hasta ahora he ido poniendo letras de esas canciones en esta web, con sus acordes, pero a partir de ahora, espero grabarlas y colocarlas para que puedan ser escuchadas... básicamente por mi. No espero que nadie admire lo que hago.

La idea de hacer esto, originalmente, fue la de colocar en la web una canción dedicada a una chica, pero al grabarla y comprobar lo mala que era y lo mal que sonaba, consecuencia de la suma de mi falta de aptitud y de los escasos medios con que cuento para ello, tanto instrumentales como de grabación, desistí de mi propósito, pues no iba a dedicar a mi amor platónico un aporreo de guitarra de cinco minutos consecutivos.

Pero entonces, surgió otra idea... antiguamente grababa en una cinta de cassette las canciones para no olvidarlas con el paso del tiempo. Posteriormente, solo las dejaba escritas en un papel, y más tarde, en un archivo del ordenador. Y el otro día, al rescatar algunas antiguas, no grabadas, solo escritas, noté que había olvidado detalles que no se escriben... así que pensé ¿qué mejor archivo y más cómodo que este blog para conservarlas? 

Así, que si la informática no se interpone entre mi propósito y yo, esta será la despensa de mis canciones.

 

Moraleja de hoy.

Jode que la gente con la que te vuelcas no te responda igual, o al menos parecido. Jode ser siempre el último mohicano. Jode ser una especie en extinción.

Llamazares.

En mi humilde opinión, y sin querer ofender a nadie, si hay un personaje humorístico en la escena política española, sin voluntad de serlo, es Gaspar Llamazares. Hay un personaje de dibujos animados que refleja perfectamente al personaje político: El canijo que acompañaba al Tiñoso en "Érase una vez el hombre". Se trata de un tipo con ideas trasnochadas, fracasadas en la práctica, al demostrarse inútiles y negativas para la generalidad, pero que siempre mantendrá su postura, primando la ideología sobre la "realidad real", lo que le vale las burlas de los demás. Un tipo que, falto de confianza en sus propias posibilidades, o consciente de ello, busca asideros donde escudarse, y a veces, una palmadita en la espalda del rival que lo haga sentir importante, aunque después advierta que eso va contra su perfil público y reaccione simulando cabreo. Un tipo que tras fracasar una y otra vez, es contumaz, intentando volver a abanderar otra tentativa. Un  tipo al que echan de todos lados y siempre vuelve a aparecer por otro sitio. Un tipo constantemente cabreado, o con rencor hacia los demás por su propio fracaso. Un tipo que trata de asirse al poder con maquinaciones y confabulaciones. Un tipo, en definitiva, que no molesta, a pesar de ser "el malo", sino que hace reir.

Este soy yo.

Este soy yo.

Uno de los bares de moda. Una de las camareras más atractivas.  La conoces de vista. Te acercas a la barra del bar, con la intención de pedir una copa. Ella, al verte, va hacia ti, aunque había más gente, y antes de decirle que quieres, se pone a cantarte mirándote a los ojos, te tararea la canción que está sonando, mientras baila para ti a un metro desde el otro lado de la barra. Medio cortado, le dices, intentando parecer gracioso “Solo quería un Legendario…” “Si no me cantas, no te pongo nada “(Sonriendo). Este es el momento en que a cualquier persona con salidas se le ocurre una gran frase, o algo ingenioso, o inicia una conversación, o yo que sé… en cambio, un idiota de nacimiento dice “Es que solo sé cantar cuando tengo una guitarra, si no me da verguenza…” Y termina de ponerte la copa sin decir nada más, como diciendo “menudo idiota”, mientras tú no sabes donde mirar…

 

Casualmente, comienzas a hablar con una chica en un bar, aunque al principio no te has fijado, durante la conversación, que se va alargando de manera amena, observas que la chica es mona e inteligente, pero al cabo de media hora, ves que tus amigos han desaparecido, te ves rodeado de la chica y sus amigas, temes estar sobrando, buscas una excusa y te vas a buscar a tus amigos. Cuando regresas, la chica te está mirando y trata de aproximarse de nuevo a ti, interesada en tu compañía… este es el momento en que una persona ducha, acaba estrechando lazos, en cambio es el momento en que el idiota duda… tus amigos, que han visto la situación, te tratan de empujar, comienzan a bromear… como siempre cagándola, y ella se apercibe..  No te gusta que nadie intervenga, así dejas pasar unos minutos en distancia. Supongo que pensando que pasas de ella, se te acerca y te dice que se va a cenar algo, entonces tratas de reaccionar “Nosotros íbamos a ir a cenar, ¿por qué no os venís?… pero es tarde… y ni siquiera has cogido su número de teléfono…

Estás sentado donde te gusta, gastas una broma a un amigo sobre tu camarera preferida, y tu amigo, antes de que te des cuenta, va y se la suelta a ella, preavisando que lo has dicho tú... tierra trágame... Bueno, aunque me duela de veras, siendo objetivo, con ella perdí ya la oportunidad, si es que alguna vez la tuve..

Estas y otras cosas, son las que a mi me pasan, y jamás aprenderé. Es mi puñetero destino. Este soy yo.

Bueno, al menos ya hoy sé que tengo que ir cerrando puertas para intentar ir abriendo otras nuevas.

Rebelde.

Enfilaba con el coche los primeros tramos del Puente de las Delicias, y mirando al infinito más allá de la barandilla, pensé, que cada uno elige su propia vida y lo que tiene es lo que realmente quiere.

Bajaba los últimos tramos del puente para girar a la derecha, y mirando el extenso campo de la feria, pensé, que vale, pero que todos estamos condicionados por unas variables imposibles de mutar.

Ahora, lo veo claro, cada uno puede ser feliz o desgraciado, según la capacidad para asumir tu propio margen de actuación y tus limitaciones. Los rebeldes son desgraciados.

No debería pensar tanto.

Amuleto.

Elegí no ir a Madrid. Y como era de suponer, siempre que decides no ir a un sitio, luego resulta que tus amigos han pasado el mejor fin de semana de la historia universal. Y en este caso, encima, conocieron y compartieron copas y animada charla con una sex symbol popular, de las que todos hemos admirado en las revistas y en la tele como algo inalcanzable. Y no es porque se lo inventen para darte envidia, es porque yo tengo tan mala fortuna que si llego a ir, hubiera sido un fin de semana aciago, y si no voy, lo que fue... Solo cuestión de suerte.

Hace años que lo sé: Aunque yo no tenga suerte, soy una especie de amuleto, le doy la suerte a todos los que se pegan a mi. Si alguien entra en mi círculo cuando está tocando fondo, empiezan a sucederle cosas buenas, hasta alcanzar sus deseos. Lo malo es que cuando ya está flotando en la abundancia no se acuerda de quien le regaló la fortuna. Tengo varios ejemplos gráficos, aunque tiendo a olvidarlos.

Uno de ellos, la noche que conocí a B., ella estaba tocando fondo, le dije, convencido, que le sucederían tres cosas que cambiarían su vida dando un giro de 180 grados, se las enumeré, y a día de hoy, puedo decir con certeza que acerté, aunque al cumplirse las dos primeras, se olvidara el amuleto en su tierra. Como suelo romper relaciones con estas personas, no conozco los efectos secundarios a largo plazo de tal pacto con el diablo.

Sin embargo, yo, soy incapaz de darme un poco de suerte a mi mismo. Pero todo me da igual, con tal que mi sobrinito se ponga bueno, y mañana ría como siempre. Lo demás no importa.

 

El tiempo pasa...

En mi vida actual, los fines de semana empiezan el viernes y terminan con el mediodía del domingo.

Porque aunque el viernes trabaje, la ilusión del fin de semana por delante lo hace un día festivo, y aunque el domingo esté ocioso, la cuenta atrás para el lunes, lo hace lúgubre.

El peor día es el lunes, que puede ser como una losa, al encontrarte los problemas programados para toda la semana, sin nada que te aporte una ilusión que compaginar, y con una larga fila de días en negro en el calendario de mesa hasta el primer día pre-rojo. 

El final del martes es siempre bienvenido, cuando cuentas que ha pasado ya media semana (domingo, lunes y martes) y solo quedan miércoles y jueves para el viernes, aunque esta segunda parte se ralentiza tanto...

Y entonces lo malo es que quieres que corran los días, que pasen rápido para llegar al sábado... Y me pregunto ¿para qué? si ningún sábado pasa nada, solo es el preludio de inicio de un nuevo lunes desanimado, queriendo entonces que se vuelva a acelerar el paso de los días ¿Y para qué quiero que se aceleren? Si no tengo que llegar a ningún lugar. ¿Que se aceleren para que la vida pase cuanto antes?

Claro, la única frase inteligente de este texto, es que la respuesta es que hay que saborear cada segundo de la vida, sea lunes o martes, estés bien o mal, en Praga o Benidorm... pero a eso hay que ponerle mucha voluntad y yo tengo pocas ganas de momento... 

Cansado.

Hay días en que las cosas no están bien.

Esos días querría coger los objetos que tengo a mi alrededor y lanzarlos contra los cristales y las puertas con todas mis fuerzas para desahogar mi rabia, quisiera coger un bate de beisbol e ir destrozando todo lo que encontrase a mi paso en la calle para descargar mi furia. Quisiera mandar a todo el mundo a tomar por culo. Y a veces hacer todo el daño que pudiera a las personas, aunque no las conozca, y especialmente a quienes provocaron mi rabia interior, para vengarme de las injusticias del mundo

Pero lo más que hice un día, fue arrojar un mechero contra el suelo, por Blanca, y explotó. 

Al final, acabo metiéndome en la cama y cerrando los ojos para olvidarme del mundo.

Mi portada.

Estoy seguro que nadie se ha preguntando alguna vez qué es la fotografía que aparece titulando este blog. Pero a mi me apetece contarlo hoy. Es lo justo, ya que la he utilizado.

Pues es la portada de un disco de Quique González, "Salitre 48", del año 2.001. Quizá el disco con que más tiempo he pasado de mi músico preferido, Y por tanto, el mejor disco que se haya hecho nunca.

Esta te la dedico.

http://www.goear.com/listen.php?v=783f75b

¿Justicia?

Entiendo por justicia el sistema creado para dar a cada uno lo que es suyo o le corresponde, o retirar al detentador ilegítimo aquello que no es suyo o no le corresponde, para castigar a quien quien vulnera las normas que rigen la convivencia, para reintegrar a los ciudadanos en sus derechos, o para arbitrar en los casos que los particulares no llegan a acuerdos con decisiones equilibradas y armónicas.

Todo eso, no existe en España. Y el que lo dice sabe algo de esto.

Existe un sistema al que llaman sistema judicial, para impartir justicia, pero que solo en su idealista configuración, plasmada en papel, pretendía ese fin, y sin embargo la legislación posterior y sobre todo, la práctica judicial, se han encargado de cargarselo del todo. Con lo que cualquier parecido con aquella definción ideal es pura coincidencia.

No voy a entrar en ejemplos concretos, pero es frecuente en este sistema, que se de la razón al que no la lleva, que llevando razón se te niegue por una cuestión "formal", que los jueces no apliquen la ley sino lo que ellos interpretan de la ley, que si tratas de ser honesto salgas escaldado, que los mejor parados sean los que al margen de la justicia han actuado, que los jueces resuelvan asuntos sin conocerlos o que hagas una petición de cuarenta folios para recibir una respuesta de un párrafo que nada tiene que ver con lo que has pedido, que no escuchen a las partes en conflicto por la prisa del almuerzo, o que los empleados de la justicia se rijan por la ley del mínimo esfuerzo con todas sus consecuencias... y lo más sangrante todavía, que con la connivencia del ejecutivo se dicten leyes que persiguen restringir, cuando no vetar el acceso de los ciudadanos a la justicia, como por ejemplo la última regulación del recurso de amparo contitucional (sus derechos fundamentales individuales ya no son tutelables ante el TC) o la Ley 53/2002, de tasas judiciales... y si no, pues la jurisprudencia deduce restricciones de normas que no las contenían...

Si creías en la justicia, desengáñate. Rara vez un tribunal o juzgado impartirá justicia real. Cuando entres en un Juzgado ponte las manos en el culo. Pero tienes una razón para ser optimista: El poder judicial, estando mal, está mejor que los demás poderes del estado (legislativo, ejecutivo), porque lo de éstos ya es de traca. Menos mal que vivimos en un país medio civilizado...

Lo siento, necesitaba desahogarme.

Trastornos cerebrales.

Imagina que un amigo te propone pasar el fin de semana en Madrid, que te invita a que te alojes en una suite del mejor hotel de la ciudad, ya pagada, con lo que vas obligadamente "de gratis". Que tu único gasto será un AVE ida y vuelta, que en poco más de dos horas te sube 550 Km. Que además tienes una chica en Madrid, muy mona, a la que le gustará quedar contigo para ir a algún restaurante al mediodía, charlar de cosas profundas, y tal vez, repartir algunos besos y caricias. Que estarás con algunos de tus mejores amigos para salir de juerga viernes y sábado, con la mitad de las copas gratis en buenos locales de noche de Madrid, y por supuesto pasándolo en grande, probablemente conociendo muchas chicas. Y que no dejan de insistirte toda la semana ¿Qué contestarías?

Puede ser que esa sea mi situación, más o menos. Y puede que haya dicho que no. Y puede que el motivo sea tan bonito, romántico o ideal, como viejo ya, y al mismo tiempo tan aparentemente banal o sin sentido, y tan probablemente inútil, que me de verguenza contarlo. Aún aquí, en mi reducto personal.

Así que me quedaré pensando que no voy porque tengo mucho trabajo, porque hay que ahorrar, porque no tengo ganas de desmadrar y llegar destrozado el domingo, porque me hago mayor, o porque tengo que ir a cortarme el pelo el sábado y a medir la presión de las ruedas del coche. O solo porque prefiero quedarme para tener la oportunidad de verte un ratito.   

 

 

 

 

Uno de los últimos lugares.

Uno de los últimos lugares.

Emprender un nuevo camino significa dejar de estar lastrado por el pasado y correr hacia adelante sin mirar atrás. Pero eso no significa olvidar el pasado, pues eso sería despreciarlo o arrepentirte de lo que hiciste.

Hoy pasé con la bici por ese pub escondido en el parque, Aqua se llamaba entonces, y ahora Ylang Ylang. Es un sitio en que han pasado muchas cosas... Quizá no recuerdes, pero yo sí, que fue uno de los tres sitios en que estuvimos la última noche que compartimos, allá por el verano de 2.003. La última vez que te vi.

Estaba cerrado, por ser invierno, supongo que hasta los primeros soles de la primavera. Me paré, lo observé en soledad, y lo inmortalicé.

¡Felicidades!

Sin tener adonde ir (II)

Y después me quedo pensando...

Que a veces, las bromas y chistes de la gente me parece que no tienen la más mínima gracia, que se hacen por el mero hecho de decir algo. 

Que a veces, no entiendo cómo la gente se traga esos concursos y programas de televisión que no tienen sentido ni fin alguno, para cerebelos planos.

Que a veces no entiendo la manera de llenar el tiempo de mucha gente.

 Que otras veces, las conversaciones de la gente, suenan absurdas, y prefiero permanecer callado a decir una soplapoyez. Me hace gracia recordar ahora que Diana me dijo que, un día, cenando con gente, la aburrían y echó de menos mi conversación "interesante e inteligente". Mi conversación interesante… me debo haber perdido algo.

En definitiva, son esos momentos en que es como si te hubieras salido del mundo para contemplar desde fuera lo que hacen los demás y tú mismo, y desde esa nueva perspectiva, no entiendes nada de lo que dentro parecía normal...

Y finalmente, no entiendo qué sentido le da cada persona a su vida, quizá porque yo estoy en continua búsqueda del mismo, y no sé si soy el único que lo busca o el único que no lo ha encontrado.

 

Sin tener adonde ir (I)

Salía de casa, y me encontré marabuntas de personas yendo hacia el campo de fútbol, con las camisetas, bufandas y demás avíos de su equipo, como el que se dirige a la guerra santa, a la madre de todas las batallas, con el traje de ceremonia, con prisas, nervios y caras desencajadas. 

Antes de entrar al campo se agolpaban en una cafetería porque televisaban al eterno rival... y grupos de jóvenes y no tan jóvenes gritaban a coro por la calle, para que todo el mundo se enterase "¡A segunda! ¡A segunda!" Alguno parecía que se iba a extenuar de tanto gritar a pleno pulmón, con tanto nervio. No sé si sabrían que por gritar más, el rival no iba a bajar más rápido.

Me quedé pensando ¡Cuánta gilipoyez! La gente pasa la semana trabajando para comer, y el mayor sentido de sus vidas es que su equipo de fútbol gane el domingo...

No odio el fútbol, me gustaba, y jugaba muy bien, no es pegote, quien me lea sabe que mi autoestima no permite autoadmiración, pero es la verdad, ganábamos campeonatos aficionados, y a mi me seleccionaban entre los mejores de cada campeonato.

Pero ¿no hay cosas más interesantes que hacer un domingo que seguir con la vista una pelota de fútbol? ¿O yo cada día le veo menos sentido a todo lo que me rodea?

Quizá sea porque no estás aquí hoy…

 

 

Políticas modelos que no modelos políticas...

Una persona con un cargo político, no puede posar en una revista como si fuera una chica playboy o una modelo de pasarelas. Y lo digo por lo de esta semana de Soraya Sáenz o el Vogazo de las ministras del Partido socialista.

¿Por qué? Pues porque los ciudadanos han depositado la confianza en ellas para que realicen una labor pública de interés general, no para que se pavoneen en las portadas de las revistas de moda con trajes de firma, o lo que es peor, sin trajes de firma. Ni tampoco para que hagan realidad sus sueños frustrados de top model, frustrados en la mayoría de los casos por razones evidentes. Y esto vale para hombres y mujeres.

Seamos serios, si quiere ser top model pida ayuda a Raquel Revuelta, que es de lo único que sabe, y si quiere ser político, que sepa estar en su sitio, que la mayor virtud social de una persona, es saber estar y saber comportarse según el lugar y tiempo en que se encuentre, lo cual es muestra de educación e inteligencia.

Y alguién dirá, que no es un crimen, que hagan lo que quieran, que se las juzgue por su actuar político exclusivamente... Pues no. La persona que yo vote, no solo quiero que sea un buen gestor, sino un ejemplo para los ciudadanos, y eso implica una vida privada ejemplar, hasta donde sea posible... Y no es un crimen, no, ni debe suponer un cese, pero para mi resta un punto, y un punto importante, a la persona que se ha salido del tiesto. Y no sé por qué, siempre consiguen restarse puntos las que estaban ya escasas de ellos...

 

Un gran hijodeputa.

Creo que ya lo escribí antes pero da igual.

Este mundo está hecho de tal modo, que mientras más hijodeputa seas, mas cosas conseguirás, más triunfos lograrás, más dinero, y vivir más a gusto y tranquilo.

Mientras más honrado y honesto seas, más fracasarás en la vida, menos respetado serás y peor vivirás.

A algunos nos educaron para abrir la puerta a los demás, dejar el asiento en el autobús a las ancianas y embarazadas, a compartir con los demás y no quitarles su pan... milongas, mientras más gente buena hayamos, más fácil se lo ponemos a los hijosdeputa para lograr su botínr.

Vamos a ser todos cabrones. Vamos a competir a las malas. Que sobrevivan los más fuertes y mueran los más débiles. ¿No es es ese el escenario que han creado los bastardos que ocupan los puestos políticos hoy en día? Éstos se llenan la boca de palabras falsas y vanas, y son peores que los señores feudales o los monarcas absolutos... no son mejores que los regentes del pasado.

Voy a tratar de ser una persona egoísta, interesada, convenida y sin piedad... un gran hijo de puta. Haz tú lo mismo si quieres sobrevivir.

Chorradas inducidas por el alcohol y el dolor de garganta.

Es jodido, cuando sabes que dar un paso puede llevarte adonde quieres, pero lo más probable es que te haga caer al abismo y morir en el intento.. Sin embargo, quedarte parado al borde no te conduce a ningún sitio, aunque te mantiene vivo... quizá sea la hora de lanzarse... ¿tendré la suficiente valentía? ¿Conseguiré molestar lo suficiente?

 

Papeles viejos.

La caída de una repisa a escasos cincuenta centímetros de mi cabeza, mientras estaba sentado frente al ordenador, me obligó a buscar un nuevo hueco para varios de los libros que tenía en ella. Y para ello, decidí hacer espacio tirando cosas que ocupaban un mueble prácticamente no abierto desde de la época de la facultad, o sea, hace... unos cuantos años ya.

Me dispuse a hacer limpieza, y empezaron a salir cosas que no recordaba... aquel electrocardiograma que me hizo el mejor especialista en cardiología de Sevilla, Aranda, al que me llevó mi madre cuando me detectaron anormalidades en el corazón... montones de libros, anotaciones, fotocopias, cada uno con su historia... las notas de B.U.P., he de reconocer que estaba dudando si deshacerme de los apuntes de latín, y decidí tirarlos a la basura al ver en las notas el "Muy deficiente" y actitud "Pasiva" que me había colocado "el enano" un trimestre. 

Pilas de apuntes de la facultad que han ido al vertedero hoy, aunque me detuve en algunos de ellos que me hicieron recordar, como los de administrativo de Horgué Baena, que era mi platonía entre el profesorado, o los de aquel extraño magistrado, que nunca supe de que iba, aunque me adornó con un notable en procesal. Tomos sobre tributos y contabilidad... vocación frustrada.

Encontré el libro que escribí a mano hace muchos años, cuando me propuse escribir una novela de al menos 300 páginas, decenas de letras y música de canciones compuestas entre los 14 y los 25 años...

Sin duda, he abierto el baúl de los recuerdos, y la mayoría están yendo directos a la basura... carpe diem...

Sobre lo que llaman amor (III)

En estos últimos días, he tomado una determinación que hasta ahora no había tenido la valentía de adoptar. Con Blanca siempre me quedó la espina clavada de no haber tenido esa "última conversación" que todo me lo aclarara. Siendo objetivo, hay que pensar que no se portó bien conmigo, y por eso decidí, borrar todas las cosas que pudieran conducirme a ella, como su teléfono, para no tener nunca más la oportunidad de arrastrarme. Aunque antes ya hice propósitos similares, esta vez es firme. Es transformar definitivamente una esperanza en un recuerdo. Que sepas que tú eres la que pierde.

La nueva situación... ya la vivo hace tiempo... no sabría decir si bueno, malo, o simplemente regular... Lo único que sabría decir es que conoces normalmente hacia donde te lleva, y a veces, sientes impotencia por no ser capaz de controlarla y detenerla.

Sigue el curso natural de los acontecimientos a una doble velocidad, porque es al mismo tiempo rápida, para conducirte al abismo vertiginosamente viendo acercarse tu destino, y lenta, para en ese camino, permitirte parar a observar con detalle cada momento de la caída. Y en esa caída, como decía aquella canción, espero, que me salve el milagro de cruzarme un ángel con tus ojos en el camino hacia el infierno.

La parte agradable es que, como comienzas a desmitificar a la persona del pasado, a base de arremetidas de odio que has acumulado en estos años, recuperas la capacidad de enamoramiento,  y eso te permite volver a ilusionarte con nuevas personas. Pero te permite volver a ilusionarte el tiempo justo hasta que te pegas el castañazo de nuevo.

Además, volver a ser como antes, provoca que pierdas esa sinvergonzonería que te permitía ligar con facilidad, y vuelves a ser, no el tímido, sino el poco lanzado con las desconocidas o respetuoso con las conocidas. Al fin y al cabo, me consuelo pensando que donde hay interés debe haber acercamiento mutuo, y no debes culparte pensando que por causa tuya se va a quebrar todo.

En este tiempo he conocido mujeres diversas... Solo me quedo, aparte de apreciables amigas, con los nombres propios de las personas que sí despertaron interés en mi, Reme, María José, Diana... y que por circunstancias diversas, fueron dejando de ser protagonistas en mi desorientada vida para engrosar esa oscura lista de personas de "¿qué hubiera pasado si...?"  

Esta nueva situación vuelve a llevarme a idealizar a las personas que me gustan, convirtiéndolas en amores platónicos. Y la imposibilidad de llegar a la platonía o su rechazo, me acaba conduciendo a una especie de misoginia... y sin embargo sigo necesitando creer, aunque en el fondo no lo crea, que en algún lugar me tropezaré con mi ángel.

Y actualmente, heme aquí, al borde del surrealismo vital, quizá enamorado de una persona, quizá de un ángel, con el que apenas he cruzado algunas palabras, del que solo sé su nombre, lo suficiente para titular una canción desde mi vieja habitación, y que al final, como todo lo que me importa, será solo un tropiezo más en mi dilatada carrera. 

Me pregunto por qué he escrito todo esto... y no lo sé... pero sé, que una vez más, espero que esta sea de verdad, estoy escribiendo el comienzo de mi nueva vida.